La Fiscalía Regional Metropolitana Sur formalizó a 19 integrantes de la primera célula del Primer Comando de la Capital (PCC) en Chile. En concreto, nueve de ellos quedaron con la medida cautelar de prisión preventiva.

Los imputados fueron formalizados por los delitos de asociación criminal y asociación ilícita para el narcotráfico, además de otros delitos vinculados a infracciones a la Ley de Armas y tráfico de drogas.

La audiencia se extendió desde el pasado jueves y culminó este domingo, instancia en la que nueve imputados quedaron en prisión preventiva. En tanto, los otros 10 sujetos ya se encontraban privados de libertad por medidas cautelares o condenas decretadas previamente por distintos delitos.

“En total, todos los que fueron formalizados quedaron privados de libertad”, señaló el fiscal metropolitano sur Héctor Barros tras la extensa jornada de formalización.

La causa contemplaba originalmente a 21 imputados detenidos. Sin embargo, uno de ellos fue formalizado únicamente por un delito de tráfico de drogas y no como integrante del PCC, mientras que otro, que ya se encontraba recluido en un recinto penitenciario, no fue trasladado a la audiencia y será formalizado próximamente.

Investigación

La investigación, desarrollada en conjunto con la Policía de Investigaciones (PDI), se inició a partir de antecedentes obtenidos mediante cooperación internacional e información proveniente de la triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina desde 2019.

Durante la investigación, también se compartieron antecedentes con la DEA de Estados Unidos, cooperación que permitió que una persona vinculada al PCC fuera detenida en Estados Unidos, donde se incautaron seis fusiles de guerra que serían enviados a Brasil a través de Paraguay.

El persecutor descartó disputa territorial con otras organizaciones transnacionales presentes en Chile, como el tren de Aragua.

En ese sentido, el tribunal fijó un plazo de 120 días de investigación para esclarecer el alcance de la estructura y los vínculos en el extranjero.

Dinámica del PCC

Según precisó el persecutor, la célula investigada se encontraba principalmente en una etapa de reclutamiento dentro del sistema penitenciario chileno, debido a que algunos de sus integrantes permanecían en prisión preventiva o cumpliendo condenas, mientras otros ya habían recuperado la libertad.

De acuerdo con la investigación, los integrantes del PCC operaban mediante un sistema de incorporación o “bautismo”, tras el cual los nuevos miembros pasaban oficialmente a formar parte de la estructura.

“Las personas que quieren incorporarse al PCC tienen que conocer el reglamento de funcionamiento, donde están establecidas las cláusulas que deben respetar y cumplir”, explicó Barros.

“Una vez que es bautizado por la organización, se confeccionan unas fichas donde ya queda registrado incluso con un número de serie”, detalló el persecutor.

Barros detalló, además, que el PCC funciona bajo una estructura altamente organizada, con estatutos internos, adoctrinamiento y registros de sus integrantes.

Además, la organización criminal opera en distintos mercados ilícitos, conocidos internamente como “sintonías”, entre ellos el tráfico de drogas y el contrabando, delitos como homicidios, robos violentos y secuestros.

“Es una empresa criminal bastante relevante. Incluso no solo opera pensándolo como empresa, sino también como una forma alternativa al poder del Estado”, explicó Barros.