El derrumbe de un tramo del talud del Río Santa Catarina provocado por las lluvias del fin de semana no representa un riesgo para las columnas de la Línea 4 del Metro que se construye en la zona.

La administración estatal aseguró que los trabajos que se realizarán en el área estarán dirigidos principalmente a restituir y reforzar el talud para proteger los carriles de circulación de la avenida, y no a corregir una afectación estructural del sistema ferroviario.

Durante una rueda de prensa encabezada por el gobernador Samuel García, el secretario de Movilidad, Hernán Villarreal Rodríguez, explicó que los desprendimientos que pudieran registrarse durante futuras lluvias deberán ser atendidos para evitar daños en la vialidad.

En cada fenómeno meteorológico que se da, vamos a restablecer el talud para que no se vean afectados los carriles de circulación, más no porque se vean afectados el metro”, señaló.

El funcionario agregó que, incluso si se presentan nuevos desprendimientos, estos no significarían un riesgo para la operación de la infraestructura del Metro.

Si no restablecemos el talud, lo que se vería afectado son los carriles de circulación”, puntualizó.

El gobierno pone a prueba a la Línea 4 frente a huracanes

Ante la posibilidad de que Nuevo León enfrente nuevamente fenómenos meteorológicos de gran intensidad, Villarreal fue enfático al hablar de la resistencia de la infraestructura.

Puede pasar un huracán tipo Gilberto, Alex o Hanna, y el Metro va a seguir funcionando. Están contemplados todos los elementos de seguridad”, afirmó.

La referencia a esos fenómenos meteorológicos apunta a algunos de los episodios de lluvia y creciente más severos que ha enfrentado Monterrey y su área metropolitana, particularmente por la respuesta del Río Santa Catarina.

La postura del gobierno estatal es que una eventual afectación del talud no debe confundirse con una vulnerabilidad de las estructuras que sostendrán la Línea 4.

Línea 4: siete kilómetros y seis estaciones

El director de Metrorrey, Abraham Vargas, explicó que la Línea 4 tendrá una longitud de siete kilómetros y seis estaciones.

De acuerdo con el funcionario, antes de comenzar la construcción se realizaron estudios hidrológicos y geológicos para determinar las condiciones que tendría que soportar la infraestructura.

Uno de los escenarios considerados contempla un caudal de hasta 5 mil 137 metros cúbicos por segundo durante una creciente extrema.

La cifra forma parte de los parámetros utilizados para diseñar las estructuras y cimentaciones de la nueva línea, cuyo recorrido se desarrolla en una zona particularmente condicionada por la presencia del Río Santa Catarina.

Vargas detalló que las cimentaciones de la Línea 4 fueron diseñadas para alcanzar hasta 36 metros de profundidad, con apoyos que llegan a roca firme.