Las autoridades de Rusia investigan la muerte de una mujer que trabajaba en un instituto de enfermedades infecciosas en Siberia y han sometido a sus contactos a vigilancia médica, mientras intentan determinar la causa de su deceso.

La mujer, quien se desempeñaba en el Instituto de Investigación Científica de Lucha contra la Peste, situado en la provincia de Irkutsk, falleció el viernes tras contraer una “neumonía de causa desconocida”, según informó el gobernador de la región, Ígor Kobzev.

Dicho centro se creó en la década de 1930 como organismo de lucha contra la peste y, posteriormente, amplió su ámbito de actuación a otras enfermedades de alta peligrosidad.

De acuerdo a los reportes de medios locales, la fallecida es una técnica de laboratorio de 28 años, quien ha sido identificada como Darya Shipilova.

Desde su muerte, las autoridades rusas han tomado medidas para evitar la potencial propagación de una enfermedad infecciosa.

Qué es la peste neumónica y qué se sabe de su posible brote en un laboratorio ruso en Siberia. Foto: referencial.

Qué se sabe del posible brote de peste neumónica en un laboratorio ruso

La alcaldía de Shelejov, ciudad en la que residen unas 40.000 personas y en la que estuvo hospitalizada la paciente, informó que el hospital local había sido puesto en cuarentena y ya no admitía pacientes.

La fábrica de aluminio de Irkutsk, que emplea a más de 2.000 personas, ha impuesto el uso obligatorio de mascarillas, según rescata el Wall Street Journal.

La jefa de los servicios sanitarios rusos, Anna Popova, mantuvo el viernes una reunión de urgencia con la comisión antiepidemiológica de Irkutsk.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró el lunes que el asunto estaba siendo gestionado por la agencia federal de protección al consumidor, organismo del que depende el instituto.

El director de la agencia, Guennadi Oníschenko, manifestó: “Lo más probable es que la infección peligrosa detectada en la provincia de Irkutsk no sea peste, pero aun en el caso de que lo fuera, la enfermedad no se propagaría por Rusia, ya que tanto las medidas preventivas como el método de tratamiento son bien conocidos”.

La autoridad agregó que la “situación sanitario-epidemiológica” de la región era estable.

La preocupación sobre un posible brote de peste neumónica se intensificó luego de que el gobernador de la vecina región de Buriatia, Alexéi Tsýdenov, declarara que la muerte de la mujer “posiblemente se debió a la peste”.

En medio de las tensiones, Kobzev aseguró que especialistas habían realizado análisis de laboratorio del cuerpo de la mujer y que “los resultados muestran que no se encontraron microorganismos relacionados con sus actividades profesionales”.

“Entiendo que los hechos han suscitado diversas teorías entre los residentes de la región y fuera de ella. Es importante destacar que, en los últimos días, no se han registrado casos de otros compañeros del Instituto que hayan buscado atención médica”, agregó el gobernador de Irkutsk.

CNN asegura haberse contactado con el instituto en cuestión. Desde el organismo respondieron que no harían comentarios sobre el incidente.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que Washington está monitoreando la situación.

“No creo que sea motivo de alarma, pero sí un motivo para prestar atención y mantenerse vigilantes”, afirmó el lunes durante un viaje a Islandia.

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó a la prensa que la Casa Blanca está “analizando la situación muy detenidamente”.

Agregó que no ha estado en contacto con su homólogo ruso, Vladimir Putin, pero que Estados Unidos está dispuesto a ayudar.

Reconocidas voces del mundo de la ciencia y la salud también se han referido al incidente.

El científico estadounidense y experto en bioseguridad, el Dr. Ashish K. Jha, manifestó a través de un hilo en X: “Las autoridades rusas deben al mundo más transparencia sobre exactamente lo que ocurrió en Irkutsk. Necesitamos entender exactamente qué ha sucedido”.

“Tenemos que asumir que tal vez no sepamos toda la verdad. Y tenemos que actuar para fortalecer nuestra biodefensa en consecuencia”, agregó el especialista, quien se desempeñó como coordinador de la respuesta de la Casa Blanca ante el Covid-19, durante el mandato del expresidente Joe Biden.

Qué es la peste neumónica y qué se sabe de su posible brote en un laboratorio ruso en Siberia. Foto: referencial.

Qué es la peste neumónica y qué tan infecciosa es

Las principales formas clínicas de la peste son la bubónica, la neumónica y la septicémica.

Todas estas formas son causadas por la bacteria Yersinia pestis y son tratables, especialmente si se detectan a tiempo, explicaron especialistas al Washington Post.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la peste bubónica es la forma más común de la enfermedad a nivel mundial y se transmite por la picadura de una pulga infectada. La transmisión de persona a persona es poco frecuente.

La peste neumónica es la forma más virulenta. Los síntomas pueden aparecer rápidamente, a veces en un plazo de 24 horas tras la infección. Esta variante pulmonar de la peste puede propagarse de persona a persona a través de partículas respiratorias.

Sin un diagnóstico y tratamiento tempranos, la peste neumónica es mortal, dijeron los especialistas al citado periódico.

Sin embargo, cuando se detecta y trata a tiempo —dentro de las 24 horas posteriores a la aparición de los síntomas—, las tasas de recuperación son elevadas.

La peste septicémica se produce cuando la bacteria se multiplica rápidamente en el torrente sanguíneo. Según la OMS, puede derivar de cualquier otra forma de peste y provocar complicaciones graves, como insuficiencia orgánica, daño tisular, dificultad respiratoria y hemorragias subcutáneas. Si no se trata, es mortal.

La peste como tal es una enfermedad infecciosa que suele afectar a pequeños mamíferos y a sus pulgas. Las personas pueden infectarse mediante la picadura de pulgas o animales infectados, el contacto sin protección con fluidos corporales infecciosos o materiales contaminados, o la inhalación de partículas respiratorias procedentes de un paciente con peste neumónica.

Según la OMS, la peste bubónica tiene una tasa de letalidad de entre el 30% y el 100%, mientras que las formas neumónica y septicémica son siempre mortales si no se tratan.

“La peste neumónica es especialmente contagiosa y puede desencadenar epidemias graves mediante la transmisión de persona a persona a través de partículas respiratorias”, afirman desde el organismo.

La peste bubónica se caracteriza por sus forúnculos, que son causados ​​por la inflamación de los ganglios linfáticos debido a la proliferación bacteriana.

No obstante, estos no necesariamente están presentes en la peste neumónica.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) detallan que los pacientes pueden enfrentar fiebre, dolor de cabeza, debilidad y una neumonía de rápida evolución con dificultad para respirar, dolor de pecho, tos y, en ocasiones, mucosidad sanguinolenta o acuosa.

Los síntomas de la peste septicémica pueden incluir escalofríos, dolor abdominal, shock, hemorragias en la piel y otros órganos, y el ennegrecimiento y la necrosis de la piel y los tejidos.

Actualmente, la peste es tratable con antibióticos y medidas de precaución para prevenir su propagación.