La toma de posesión en Brasil incluye un momento de enorme simbolismo que salió del lápiz del arquitecto Óscar Niemeyer. El jefe de Estado electo llega a la plaza de los Tres Poderes y asciende al poder a pie, por la rampa que da entrada al palacio de Planalto. “En 2027, subiré la rampa con mi padre”, ha prometido una y otra vez en campaña Flávio Bolsonaro, el favorito para ganar la segunda vuelta electoral, el 25 de octubre. Sabe que sus simpatizantes prefieren el original a la copia. También ha proclamado que, si vence al presidente Lula el 25 de octubre, su primera medida será perdonar a Jair Messias Bolsonaro.

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