La renuncia de Michelle Bachelet a su candidatura para encabezar las Naciones Unidas abrió un nuevo debate en Chile: qué papel podría asumir la expresidenta en una oposición que busca reorganizarse y donde también asoman otros liderazgos, como el del exmandatario Gabriel Boric.

Bachelet abandonó la carrera después de obtener un resultado desfavorable en la tercera votación informal del Consejo de Seguridad. Su postulación mantuvo el respaldo de Brasil y México, pero no contó con el apoyo del Gobierno chileno.

En ese escenario, la vicepresidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados, Ximena Ossandón, reconoció el peso político que todavía conserva la exmandataria y advirtió sobre su eventual regreso a la actividad nacional.

“El liderazgo de Michelle Bachelet no está en duda. Te puede gustar o no, pero es una mujer que convoca y que es respetada por un sector amplio de la ciudadanía”, afirmó.

“Ahora, si ella se viene a Chile, no va a ser solo para estar con su familia. Y es por eso que yo digo: para nuestro sector era mejor que ella estuviera dirigiendo la ONU, en vez de estar en Chile ejerciendo su liderazgo, coordinando y ordenando la oposición”, agregó Ossandón.

Sin embargo, su análisis no fue compartido por todos en la derecha. El senador de la UDI Iván Moreira llamó a no anticipar el futuro político de Bachelet y puso en duda que pueda convertirse en la figura que reúna al sector.

“No saquemos conclusiones apresuradas sobre el futuro de la expresidenta Bachelet. Veo difícil que pueda liderar a la oposición. Precisamente, en el Partido Comunista están buscando liderazgos nuevos para diferenciarse del Socialismo Democrático”, señaló.

Desde el Partido Socialista, el diputado Marcos Ilabaca coincidió con el diagnóstico de Ossandón y sostuvo que Bachelet podría ayudar a superar la falta de conducción que, a su juicio, enfrenta actualmente la oposición.

“Ante el desorden y la falta de conducción que hoy muestra la oposición, la expresidenta Michelle Bachelet puede desempeñar un papel fundamental para unir, reorganizar y proyectar una alternativa amplia y responsable”, declaró.

La propia Bachelet afirmó al retirar su candidatura que continuará vinculada al escenario internacional y que no se arrepiente de haber participado en la carrera por la ONU. Antes de postular al cargo, ya había dirigido ONU Mujeres y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.