Everton presentó una querella ante el Juzgado de Garantía de Viña del Mar por los incidentes del 24 de septiembre en el estadio Sausalito, durante el partido frente a Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Chile. Entre los antecedentes incorporados por el cuadro ruletero aparecen informes de seguridad, registros fotográficos y audiovisuales, un catastro de daños de la Municipalidad de Viña del Mar y antecedentes sobre una facción de la barra de la U denominada “Los Menores”.
La denuncia detalla los incidentes. A los 82 minutos comenzaron los desórdenes desde la Galería Laguna, sector destinado a la hinchada visitante. Desde ese lugar fueron lanzados fuegos artificiales, petardos y bengalas. Parte de la pirotecnia atravesó la cancha y alcanzó otros sectores del estadio.
El escrito presentado por Everton señala que esos elementos habían sido ingresados ocultos al recinto y que algunos fueron lanzados hacia zonas donde se encontraba público.

El ingreso por la laguna
Uno de los antecedentes incluidos se refiere al mecanismo que habría sido utilizado para ingresar la pirotecnia. Everton atribuye esa operación a integrantes de “Los Menores”. Miembros de esa facción habrían sustraído un bote desde la ribera opuesta de la laguna Sausalito y lo habrían utilizado para acercarse al estadio por el agua.
El objetivo, de acuerdo con los antecedentes entregados por el club, era evitar los controles de seguridad instalados en los accesos. La operación habría contado con apoyo desde el interior del estadio. Mientras el grupo se acercaba por la laguna, otras personas iniciaban disturbios dentro del recinto para provocar el desplazamiento de Carabineros y guardias privados hacia ese punto.
“Aproximadamente en el minuto 45 del partido, un grupo de barristas de Universidad de Chile se desplazó hacia el sector comprendido entre las puertas B y D, lugar en el que comenzaron a remover un entramado de rejas que había sido instalado preventivamente para separar el sector destinado a los visitantes del sector Andes e impedir el desplazamiento de personas de un área a otra. Esta situación obligó a que personal de Carabineros y de seguridad privada que se encontraba a la altura de las puertas D y E se trasladara hasta ese punto con el objeto de controlar la situación y restablecer las barreras de separación”, dice el informe que realizó la empresa Pretorianos, encargados de seguridad del evento.
“Incluso un vehículo blanco tipo VAN perteneciente a personal COP de Carabineros se desplazó hacia el lugar para prestar apoyo. Como consecuencia de este movimiento operativo, el sector colindante con la Laguna Sausalito quedó momentáneamente con una menor cobertura y fue ahí, de acuerdo con los antecedentes posteriormente recopilados, que precisamente durante ese intervalo un grupo estimado de entre seis y ocho personas, algunas de ellas portando mochilas (entre las cuales un testigo identificó particularmente una de color anaranjado) habría intentado ingresar al recinto superando el muro que separa el estadio de la Laguna Sausalito. Según la información recabada con posterioridad y los registros audiovisuales conocidos, estas personas habrían llegado hasta dicho sector UTILIZANDO UN BOTE QUE HABRÍA SIDO SUSTRAÍDO DESDE LA RIBERA CONTRARIA DE LA LAGUNA”, acusan.
El informe elaborado por Everton entrega más detalles sobre esa hipótesis. El documento señala que antes del encuentro existía información sobre personas que tenían “la amenaza de ingresar ‘eventualmente’ elementos de artificio y que estaban incluso dispuestos a remunerar económicamente a trabajadores que cumplieran sus labores en el estadio”. A raíz de esos antecedentes, indica el documento, fueron reforzados los puntos de control, principalmente el acceso destinado a los seguidores de la U.
Entre los documentos entregados aparece una imagen atribuida a la facción mencionada. Sobre una fotografía tomada en las inmediaciones del estadio se lee: “Aguante los menores / Ke saen de robarse un bote pa entrar al estadio y armar la fiesta / Esta wea es barra brava sino les gusta vallan a marquesina” (sic).
En la misma publicación aparece la imagen de una mochila junto a elementos pirotécnicos. Los antecedentes también incluyen imágenes de cámaras de seguridad en un sector próximo al cierre perimetral del recinto.

La querella informa que dos menores de edad fueron detenidos en el contexto de los hechos. Ambos fueron sometidos a un control de identidad y posteriormente quedaron en libertad. Everton solicitó al Ministerio Público que oficie a Carabineros para obtener los antecedentes de esos controles de identidad.
“De acuerdo con la información posteriormente recabada, la maniobra antes descrita habría sido ejecutada por integrantes de una facción identificada como “Los Menores”, denominada también como un “piño” vinculado a aficionados de Universidad de Chile y procedente, según los antecedentes obtenidos, del sector de Belloto, comuna de Quilpué. Y dicha denominación obedecería a que parte importante de sus integrantes serían menores de edad", acusa el mismo escrito de la seguridad del evento.
También pidió que se oficie a la ANFP para que entregue los resultados de los análisis de identificación realizados mediante su sistema biométrico. A eso agregan una solicitud para obtener de TNT Sports todos los registros audiovisuales del encuentro, incluidas imágenes que no hayan sido emitidas durante la transmisión.
Para el encuentro se había autorizado un aforo de 9.700 personas. De ese total, 3.000 entradas correspondían a la parcialidad de la U. El plan de seguridad contemplaba anillos exteriores para controlar la identidad de los asistentes, verificar entradas y detectar prohibiciones judiciales y derechos de admisión.
El dispositivo fue coordinado previamente entre Everton, la Delegación Presidencial Regional de Valparaíso, Carabineros, Seguridad Pública y la Municipalidad de Viña del Mar. Se dispusieron 116 guardias privados (seis mejor equipados) y seis supervisores.

Derechos de admisión
Después del encuentro, el reporte de seguridad remitido a la ANFP incluyó cinco solicitudes de aplicación de Derecho de Admisión (código 102). Hasta ahora, la cifra de sancionados vetados con el Derecho de Admisión asciende a 19.
Al día siguiente del partido, la Jefatura de Administración de Recintos Deportivos y Recreativos de la Municipalidad de Viña del Mar inspeccionó el Sausalito. El catastro detectó daños en el campo de juego, butacas, baños, luminarias, accesos, muros, barandas, basureros y espejos.
La valorización de los materiales necesarios para las reparaciones alcanza los $7.128.050. El desglose considera $3.451.000 para espejos y vidrios; $1.034.540 para reponer las 26 butacas; $829.800 en fierro para las barandas; $614.950 en pintura; $550 mil por 100 metros cuadrados de césped sintético; $479.880 para 12 basureros y $167.880 para 12 equipos LED.




