MADRID. Los microdramas, esta nueva forma de producción hecho en su mayoría en vertical y cuyos episodios son de pocos minutos, no son por ahora idóneos para los géneros de la comedia y el terror, porque éstos son una experiencia social y verlos en un dispositivo es individual.
Y es posible que la IA sea una herramienta para ellos, pues abarata costos.
Estas fueron dos de las conclusiones de la mesa "Vertical & Viral: el auge del microdrama", realizada en el marco de Iberseries & Platino Industria, que reúne a profesionistas del medio audiovisual de más de 50 países y en donde hay más de 100 proyecto, entre películas y series, moviéndose en distintas facetas.
El microdrama fue algo que inició en China en 2018, obedeciendo la naturaleza de plataformas como Douyin y Kuaishoux, que explotaron las dinámicas de usuarios que cambian en cuestión de segundos sus intereses en internet, pero la pandemia la consolidó, extendiéndose a varios países.
Tan sólo en 2024, de acuerdo con la Asociación de Servicios de Internet de China, en el país asiático se realizaron 30 mil micronovelas, nombre que también reciben estas producciones, lo cual registró un ingreso de 7 mil millones de dólares.
"El terror y la comedia suelen estar afectadas porque estos géneros son un acto colaborativo para verlas y ahora sólo lo puede ver una persona, lo que sí ha funcionado son aquellas que vienen de una IP, tienen mejor respuesta que algo nuevo", dijo Sasha Tkachenko, Head of Studio My Drama by Holywater Tech de Ucrania.
Y entonces se ha ido especificando el tipo de comedia necesaria para el nuevo formato, destacando la física, es decir, la que da risa por lo que pasa sin que haya diálogos precisos para hacer reir.
"Esa es la que se exporta bien, la de chistes y humor hablado, no. Algo que va a funcionar bien creemos es el thriller, hemos ido metiendo guiños y vemos que es bien recibido", indica por su parte Marcela Kartaszewicz, Head of Comunications de Dramabox USA.
En países como Portugal, los minidramas han llegado a apoderarse del público. En esa nación europea, con 10 millones de habitantes, las producciones de SPI, suepran las 15 millones de visualizaciones.
"El objetivo era conectar con las nuevas generaciones y se ha ido logrando" expresa Pedro López, director general de contenidos de la productora.
La IA
Tkachenko, de Ucrania, destaca que la Inteligencia Artificial (que ya usan para el doblaje) servirá a los microdramas a explorar géneros como la ciencia ficción que de otra manera sería incosteable.
En Europa y EU los microdramas (de entre 55 y 60 capítulos) tiene una inversión de entre 120 mil y 250 mil dólares, es decir, entre unos 2.4 millones y 5 millones de pesos, aproximadamente.
"Con la IA se puede tener una serie en dos semanas y no hay actores llorando por las esquinas o dando dolores de cabeza. Pero no es que vayan a desaparecer las historias con actores y actrices reales, no obstante con las producciones verticales quizá se reduzca su mercado", consideró la ucraniana
Kartaszewitcz, de Dramabox EU, apuntó que hacer una microdrama no es fácil, contrario a lo que la gente piensa en relación con las películas, pues deben pensarse sus episodios como independientes, pero que al mismo tiempo inviten a ver el siguiente.
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