Juan Manuel Aliste Vega, fallecido este domingo a los 53 años, fue una de las figuras vinculadas a la crónica policial chilena que volvió a generar atención pública durante los últimos días, luego de que solicitara al Presidente José Antonio Kast un indulto humanitario debido al cáncer en etapa cuatro que padecía.

Según informó Gendarmería, el hombre permanecía hospitalizado desde el 19 de agosto en el Hospital Penal del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur.

AGENCIA UNO

Este domingo sufrió una descompensación y fue atendido por personal de salud del recinto, que constató su fallecimiento. La institución informó que notificó a la Fiscalía y activó los protocolos correspondientes para comunicar lo ocurrido a sus familiares.

El crimen del cabo Luis Moyano

Su nombre quedó marcado por el asalto a una sucursal del Banco Security, ocurrido el 18 de octubre de 2007 en el centro de Santiago. Durante la huida de los asaltantes se produjo un enfrentamiento armado con Carabineros que terminó con el asesinato del cabo Luis Moyano y dejó gravemente herido al cabo Fernán Abarca.

Aliste Vega, quien había integrado el Movimiento Juvenil Lautaro, permaneció prófugo durante cerca de tres años. En julio de 2010 fue detenido en Buenos Aires, Argentina, y posteriormente entregado a las autoridades chilenas.

En julio de 2014, el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago lo condenó a un total de 42 años de presidio efectivo. La sentencia contempló 18 años por el homicidio consumado de Moyano, 10 años por el homicidio frustrado de Abarca y otras penas asociadas a robos con intimidación, incluido el asalto al Banco Security y otro cometido en una sucursal del Banco Santander en Valparaíso.

Antes de estos hechos, Aliste Vega ya había tenido antecedentes judiciales vinculados a su militancia en el Movimiento Lautaro durante la década de 1990.

En sus últimos días, su situación médica reabrió la discusión sobre la posibilidad de conceder beneficios humanitarios a personas condenadas por delitos graves.

En una carta dirigida al Presidente Kast, reconoció la gravedad de sus condenas y el sufrimiento causado a las víctimas, pero pidió que su solicitud fuera evaluada con urgencia, acción que generó revuelo en el oficialismo luego que fuera apoyado por el Partido Republicano.

Finalmente, murió este domingo mientras permanecía internado en el Hospital Penal de Santiago.