La Comisión Militar Central de China, que solía estar compuesta por siete miembros, cuenta hoy con dos tras la caída de cinco de ellos en las campañas anticorrupción de Xi Jinping. En ese contexto, el general Zhou Hongxu, responsable de la seguridad personal del presidente chino, comenzó a aparecer en encuentros diplomáticos de alto nivel, y su cargo -que Beijing nunca reconoció públicamente- quedó confirmado tras la visita de Estado de Xi a Estados Unidos, la semana pasada.

Zhoun Hongxu en una reunión durante la cumbre de los BRICS a principios de septiembre. Foto: CCTV

Zhou dirige la Oficina Central de la Guardia del Partido Comunista de China, el organismo que protege a los máximos líderes del gigante asiático, con funciones similares a las del Servicio Secreto de Estados Unidos.

Los especialistas en China lo identificaban desde hace años en imágenes junto a Xi, pero su puesto solo se confirmó cuando la Casa Blanca publicó la lista de invitados chinos y sus títulos oficiales para el banquete de Estado que el presidente Donald Trump ofreció en honor al mandatario chino, según informó CNN.

El South China Morning Post (SCMP) detalló que la lista identificó a Zhou, mayor general del Ejército Popular de Liberación (EPL) de 55 años, como director de la oficina y como subdirector de la Oficina General del Partido Comunista.

De acuerdo con el diario hongkonés, esa doble función sigue el precedente fijado durante los mandatos de anteriores líderes chinos. Imágenes de la Televisión Central de China (CCTV) mostraron a Zhou en el banquete, vestido con un traje Mao abotonado y de pie justo detrás del secretario de Estado norteameriano, Marco Rubio.

De la escolta a la mesa de negociación

La aparición en Washington tuvo un antecedente reciente. El 12 de septiembre, Zhou se sentó a la mesa de la reunión entre Xi y el primer ministro de India, Narendra Modi, en Nueva Delhi, entre el viceministro de Relaciones Exteriores Ma Zhaoxu y Hong Lei, funcionario de la misma cartera. Sin embargo, los medios estatales no lo identificaron en esa ocasión.

Funcionarios y líderes chinos en una reunión durante la cumbre de los BRICS a principios de septiembre. Entre ellos, el funcionario de seguridad de Xi Jinping, Zhou Hongxu. Foto: CCTV

Algunos medios destacan que el director de la guardia acompaña al presidente chino en sus viajes al extranjero, pero que generalmente no participa en las mesas de negociación durante las cumbres. Que vistiera traje civil en lugar de uniforme militar y se ubicara junto a diplomáticos sugiere que su papel en Nueva Delhi fue más allá de la seguridad, plantean.

Por ello, algunos analistas especularon con que Zhou ocupara la subdirección de la Oficina General del Comité Central, el cargo que después figuró junto a su nombre en la lista de la Casa Blanca.

“Zhou podría ser el primer alto cargo de seguridad involucrado en conversaciones diplomáticas de tan alto nivel, en lo que respecta a apariciones públicas documentadas”, sostuvo a CNN Deng Yuwen, exsubdirector del Study Times, la publicación oficial del principal instituto de formación del partido.

Deng añadió que su presencia en el banquete podría sugerir que “Xi quería deliberadamente ponerlo en el ojo público”.

“Y si Xi le está dando intencionadamente este tipo de visibilidad, sugeriría que se le están confiando mayores responsabilidades y que podría desempeñar un papel más importante en la próxima reorganización del liderazgo”, dijo Deng.

Un perfil reservado

El currículum oficial de Zhou es escueto. Nació en 1971 en Chongqing y posee un máster de la academia de artillería del EPL, según SCMP. Fue comandante de un regimiento de artillería de la 40ª División del 14º Grupo de Ejércitos, jefe del departamento de instrucción militar del antiguo cuartel general de la Región Militar de Chengdu y subjefe de Estado Mayor de las Fuerzas Terrestres del Mando del Teatro Norte.

En 2021, habría asumido la dirección de la Oficina Central de la Guardia, según el SCMP.

La agencia estatal Xinhua informó que en 2022 fue elegido delegado al vigésimo Congreso Nacional del Partido Comunista, la reunión que consolidó la autoridad de Xi al otorgarle un tercer mandato. Fuera de ese dato, su figura se mantuvo en reserva dentro de China. Sus apariciones solo se detectan en breves imágenes de medios estatales, de las cuales su tarjeta de presentación no aparece visible sobre la mesa.

Cumbre entre Nepal y China en 2019. Foto: Archivo

En octubre de 2019 se le vio sentado detrás de Xi durante la cumbre con la presidenta de Nepal, Bidya Devi Bhandari, en Katmandú. Acompañó al líder chino en la cumbre del G20 en Bali, en 2022, y en la del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en San Francisco, en 2023. En 2018 participó junto a su antecesor, Wang Shaojun, en una gira de inspección de Xi al Comando del Teatro Norte del EPL, y ambos vestían uniforme militar.

Wang Shaojun murió en abril de 2023. Los medios estatales confirmaron su muerte tres meses después, por una enfermedad no especificada, y solo entonces reconocieron que dirigía la Oficina Central de la Guardia.

Esa reserva responde a una práctica que se volvió habitual en los últimos años, en los que China restringió la información sobre los funcionarios que sirven directamente a Xi.

La Oficina Central de la Guardia, fundada en 1950, tiene sus orígenes en la guerra civil china, cuando los comunistas de Mao Zedong combatían a los nacionalistas. Su primer jefe, Wang Dongxing, fue uno de los guardaespaldas personales de Mao y llegó a ser vicepresidente del partido y miembro del Comité Permanente del Buró Político.

Además de la seguridad de los máximos dirigentes, protege el complejo de Zhongnanhai, en el centro de Beijing, donde reside la cúpula del gobierno. Los medios estatales la definieron como “una organización excepcionalmente inusual, que se sitúa a caballo entre las esferas policial y militar, y que requiere la profunda confianza de la máxima dirección del país”.

Un informe de 2014 del medio estatal China Net ubicó su estructura dentro del organigrama del Ministerio de Seguridad Pública, donde se la conoce como “Oficina 9”, aunque precisó que opera de forma independiente y rinde cuentas al gabinete de Xi.

Vacíos en la cúpula militar

Las depuraciones alcanzaron a los vicepresidentes de la Comisión Militar Central. He Weidong fue destituido en octubre del año pasado y Zhang Youxia fue removido en enero. Un informe publicado en febrero por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, de Estados Unidos, indicó que de los 52 cargos clave en la cúpula militar china solo 11 se encontraban cubiertos.

Xi Jinping junto al general Zhang Youxia. Foto: Archivo

En octubre de 2027, el partido celebrará su vigésimoprimer Congreso Nacional, en el que suelen producirse cambios en la dirigencia. Para entonces, la mayoría de los altos funcionarios actuales tendrán más de 70 años, entre ellos el principal diplomático chino, Wang Yi, que cumplirá 73.

Los observadores estarán atentos a si una generación más joven de cuadros asciende al Buró Político y a su Comité Permanente, el círculo más cercano a Xi. Según consignó CNN, la presencia de Zhou en el encuentro diplomático con Estados Unidos puso de relieve a un grupo de cuadros del partido y figuras de seguridad más jóvenes que se convirtieron en algunos de los asesores de mayor confianza del presidente chino.

"Zhou Hongxu, Director of the Central Guard Bureau, an office similar to the US Secret Service, is part of a coterie of younger generation party cadres that have become some of Xi’s most trusted aides.' #China https://t.co/7KMvXOK8lV

— Angela Boskovitch-Terranova (@aboskovitch) September 30, 2026

Y, según SCMP, Zhou integra un grupo de funcionarios de entre 50 y poco más de 60 años que ocupan la primera línea de los eventos diplomáticos de China. Aju News, por su parte, anotó que Zhou emerge como una figura militar con respaldo directo de Xi y que podría ser promovido a la Comisión Militar Central u otros cargos estratégicos.

También, el medio surcoreano advirtió que una única aparición en una cumbre no basta para afirmarlo. Sin embargo, que un general acompañe al presidente en la diplomacia de cumbres y se siente a la mesa de negociaciones -en medio de los vacíos que dejaron las purgas-, podría indicar qué oficiales evalúa Xi para nuevos puestos estratégicos en la cúpula militar antes del congreso dentro de un año.