El comité central del Partido Socialista (PS) dio a conocer una dura declaración pública en la que rechaza la nueva reforma de seguridad de coautoría de un grupo transversal de senadores, que incluye a parlamentarios del PPD y la DC.
Se trata de una moción de los senadores Arturo Squella (Rep.), Andrés Longton (RN), Pedro Araya (PPD), Iván Flores (DC) y Karim Bianchi (Ind.). La iniciativa fue ingresada al Parlamento para reemplazar el anterior proyecto del gobierno del Presidente José Antonio Kast, que no encontró respaldo para seguir su tramitación.
En el escrito, se señala que “combatir la delincuencia y el crimen organizado exige respuestas eficaces, decisión política y recursos, pero no puede convertirse en una excusa para debilitar la Constitución, restringir derechos ni concentrar poderes excepcionales en el Ejecutivo”.
En este contexto, se remarca que el PS “rechaza la reforma constitucional impulsada por los senadores Pedro Araya, Andrés Longton y Arturo Squella, que amplía las causales para decretar el estado de emergencia y permite restringir derechos frente a amenazas inminentes que aún no se han concretado”.
Desde la tienda de París 873 consideran que la propuesta entrega al Ejecutivo “un margen excesivo de discrecionalidad para limitar las libertades de la población, debilitando los necesarios controles democráticos” y que el retiro del proyecto original del gobierno “no resuelve este problema de fondo”.
A contrapelo, en el texto se plantea como indispensable “construir, con la mayor transversalidad posible, una agenda integral de seguridad que contemple no solo reformas legislativas, sino también recursos presupuestarios, medidas administrativas y políticas públicas orientadas a la prevención del delito, la reinserción social y la recuperación de barrios y espacios públicos”.
“Rechazamos toda propuesta que pretenda instalar medidas excepcionales sin los debidos controles democráticos. La seguridad y la libertad no son objetivos contrapuestos: ambas constituyen derechos esenciales que el Estado tiene la obligación de proteger”, se advierte.
“Negocian por el lado”
En la declaración, el PS lanza un severo juicio en contra de quienes, a su parecer, negocian con el gobierno a espaldas del resto de la oposición y, advierte, que prácticas de ese tipo tienen costos.
“Ser oposición exige serlo en los hechos. Hoy el gobierno no tiene los votos para sacar adelante su agenda y, por eso, busca acuerdos con parlamentarios de oposición. Lo decimos sin rodeos: quienes negocian por el lado, a espaldas de sus bancadas, de sus partidos y de los acuerdos colectivos, le regalan a la derecha lo que no ganó en las urnas”, enfatizan.
“No es independencia ni pragmatismo: es un descuelgue y tiene costos. Lacera la voz de la oposición en el Congreso, rompe la confianza entre los aliados y le entrega al gobierno el argumento de que la oposición no existe como bloque”, agrega la comunicación.
Además, se cuestiona que “ser oposición no se declara en una entrevista; se demuestra en cada votación. Quien rompe esa disciplina en una hora tan crítica para Chile no puede esperar que se le trate como un aliado más y responderá ante el país y ante sus propios electores por el daño causado. Las decisiones de estos días serán recordadas y cada uno deberá asumir sus responsabilidades”.
Bachelet
En la parte final, el PS también se hace cargo del debate que se abrió luego de la respuesta de la expresidenta Michelle Bachelet en que no descartó la opción de una tercera carrera presidencial.
Ante esto, manifestó su profunda “valoración de la figura y la permanente vocación de servicio público” de la también ex alta comisionada de los Derechos Humanos de la ONU.
“Su estatura política, tanto a nivel nacional como internacional, y su liderazgo indiscutible constituyen un patrimonio del más alto valor para nuestro país y un motivo de orgullo para las fuerzas progresistas. Su disposición a estar siempre presente en los grandes debates de Estado reafirma su compromiso inquebrantable con el destino de Chile. En momentos de alta polarización, su voz, su visión transformadora y su capacidad de convocar mayorías son indispensables”, remarcan.
Y añaden que: “Sabemos que el país reconoce en ella una referencia de estabilidad, justicia social y liderazgo responsable de cara a los desafíos del futuro”.
“Sabemos que el debate presidencial despierta entusiasmos legítimos. Por nuestra parte, tenemos una certeza: contamos con la expresidenta Bachelet para la tarea de hoy, que es construir unidad y representar con fuerza los valores democráticos y la dignidad de las personas, tal como ella misma lo ha dicho”, cierra el escrito.





