“Mama Cass” Elliot fue una icónica cantante estadounidense, recordada por ser una de las integrantes de la influyente banda de folk rock The Mamas & the Papas.
Reconocida por su inconfundible voz, su carisma, su fuerte presencia en el escenario, su ingenio y su sentido del humor. Sin embargo, a lo largo de su carrera e incluso después de su muerte, la artista ha sido blanco de burlas por su físico.
Tras su muerte en 1974 a los 32 años, surgió un cruel mito que convirtió su fallecimiento en motivo de burlas durante décadas. Dijeron que había muerto atragantada con un sándwich de jamón, la gente lo creyó y lo repitió por décadas.
Aquí un repaso por su carrera, su legado y la verdad detrás de su muerte.

Ellen Cohen -nombre real de la artista- nació el 19 de septiembre de 1941, en un hogar amante de la música en los suburbios de Baltimore, Maryland. Su padre solía llamarla “la loca Cassandra”, lo que años después inspiró su nombre artístico.
Según detalla Clarín, la cantante era una niña precoz y “extraordinariamente brillante”. En la escuela era conocida por su estilo personal atrevido y desaliñado. La biografía Eddi Fiegel relató que en aquella época, Elliot solía usar “combinaciones locas de bermudas y tacos altos, con guantes blancos para cubrir sus uñas mordidas”.
Sin embargo, su lucha contra su peso comenzó desde pequeña. Según detalló The Guardian, Cass contrajo tiña cuando era una niña, una enfermedad altamente contagiosa. Como su madre estaba embarazada, la familia la envió a vivir con sus abuelos.
Owen Elliot-Kugell, la hija de la cantante que escribió el libro “My mama, Cass”, recordó que “cuando mi madre regresó a casa un par de meses después, había ganado peso y sus padres empezaron a preocuparse. Hicieron lo que sabían hacer: llevarla al médico. Y él hizo lo que sabía hacer: recetarle anfetaminas”. En ese momento, la cantante tenía tan solo ocho años.
La música también estuvo presente en la vida de Cass desde pequeña. Desde que era una niña la cantante poseía una voz que destacaba. Se interesó en las obras de teatro en la escuela, pero ella no actuaba delante del público, sino que le enseñaba a sus compañeros a cantar y desenvolverse en el escenario. “Sabía que la gente la juzgaría por su aspecto”, confesó su hija.

Al terminar sus estudios, la cantante dejó el hogar familiar para mudarse a Nueva York en busca de cumplir su sueño. En esa época, dejó su nombre real y se convirtió en Cass Elliott. Su nombre artístico era una mezcla de su apodo y el nombre de un amigo que había fallecido en un accidente automovilístico.
Comenzó a audicionar para papeles en musicales y así llegó a participar en la compañía itinerante de The Music Man, pero obtuvo el papel de la “chica gorda”, según consignó The Guardian. En aquella época, Elliot perdió el papel de Miss Marmelstein en el musical “I Can Get it For You” ante Barbra Streisand.
A comienzos de la década de los 60’, la escena de la música folk estaba creciendo y la cantante fue parte de distintos grupos como The Big 3 y Mugwumps. En este último, Elliot acompañó a Denny Doherty y Zal Yanovski, pero el conjunto no duró por mucho tiempo.
Tras el fin de la banda, Doherty se unió al grupo de John Phillips y su esposa, Michelle Phillips, The New Journeymen, que luego se convertiría en The Mama & The Papas. Sin embargo, el arribo de Mama Cass no fue fácil.
En esa época surgió la famosa historia sobre el ingreso de Elliot al grupo que era falsa. Otro mito que marcó la carrera de la cantante. No ayudó el hecho de que ella misma repetía el relato en entrevistas.
Cass se convirtió en la última cantante en unirse al conjunto. Según se decía en ese entonces, todo habría ocurrido después de recibir un golpe en la cabeza con una tubería en un club local, lo que habría provocado un cambio en su rango vocal que convenció a John Phillips de incorporarla al conjunto y así crear una de las bandas de folk-rock más populares de la década de los sesenta.

En 1968, Elliot aseguró a Rolling Stone que la historia era real y que, tras sufrir una “conmoción cerebral”, “cantaba en un tono más agudo”.
No obstante, la historia ha sido refutada por cercanos a la banda. La verdad es que el motivo que provocó que John tardara tanto en aceptar a Cass era por su figura, pensaba que era simplemente “muy gorda” para estar en la banda. “El hecho de que sintiera que tenía que perpetuar una historia falsa demuestra la profundidad de lo que sentía que tenía que ocultar”, lamentó su hija.
En 1965, Cass Elliot se unió oficialmente a The Mamas & The Papas, banda con la que alcanzó el éxito con canciones como “California Dreamin’” y “Monday Monday”. Su álbum debut, “If You Can Believe Your Eyes and Ears”, llegó al número uno de los rankings.
Si bien la banda proyectaba una imagen de amistad grupal, la breve historia de la banda estuvo marcada por los excesos, las adicciones, los celos y los conflictos entre los integrantes de la banda.
Antes de lanzar su primer álbum, la banda vivió una primera ruptura por el affaire de Michelle Phillips con Denny Doherty mientras aún estaba casada con John Phillips. Por aquel entonces, Cass Elliot sufría por su amor no correspondido por Doherty, de quien estaba enamorada desde que conocieron en un bar de Greenwich Village,
Pero no fue lo único que debió soportar Elliot durante su paso por la banda. Las burlas por su peso y las críticas a su físico persiguieron a la cantante. Aunque ella se lo tomaba con humor, incluso cantando junto a sus compañeros la frase “Nadie engorda, excepto Mama Cass” en la canción “Creeque Alley”.
Finalmente, The Mamas & The Papas llegó a su fin en 1968, tras años marcados por los excesos. Las presentaciones en vivo comenzaron a desmoronarse por el consumo. Décadas después, la hija de John, Mackenzie Phillips, afirmó haber tenido una relación incestuosa con su padre durante 10 años.
Tras el fin de la banda, Mama Cass decidió continuar con su carrera en solitario. Obtuvo éxito con las canciones “Dream a Little Dream of Me” -que originalmente iba a ser una versión de The Mamas & The Papas- y “Make your Own Kind of Music”, tema que ha viralizado en redes sociales en los últimos años.
Durante su carrera como solista, Cass Elliot lanzó cinco estudios de estudio, se presentó en Las Vegas, desarrolló su carrera como actriz y también publicó un álbum junto al cantante y guitarrista inglés de folk rock, Dave Mason. Con el tiempo, pudo dejar atrás el nombre de Mama Cass y lanzar sus discos bajo su propio nombre.
La cantante fue invitada a distintos programas de televisión en la década de los ‘70 en los que abundaban las bromas sobre su físico. La presentaban como “una chica muy grande” y se burlaban de su sobrepeso.
Durante su vida, Cass Elliot estuvo casada dos veces, pero no tuvo mucho éxito en el amor. Su primer matrimonio con James Hendricks, integrante del grupo Big 3, fue solamente para que el músico lograra librarse del servicio militar. Después se casó con un periodista alemán, Donald von Wiedenman, pero la relación duró tan solo unos meses.
En medio del éxito de The Mamas & The Papas, Cass Elliot tomó la decisión de convertirse en madre soltera a los 26 años tras quedar embarazada de un hombre con quien tuvo una fugaz relación. Así nació su hija, Owen Elliot-Kugell, quien no conoció la identidad de su padre hasta que ya era una adulta.
“Para mí, uno de los aspectos más profundamente tristes de toda la historia de mi madre es el hecho de que nunca llegó a tener una relación con otro ser humano en igualdad de condiciones”, lamentó Elliot-Kugell, en una conversación con The Guardian.
Si bien sus relaciones amorosas no prosperaron, Cass Elliot se convirtió en una asesora musical de confianza para sus colegas. Su casa en Laurel Canyon, el reconocido barrio de Los Ángeles, fue un espacio de encuentro para distintos talentos de la época, mientras que la cantante solía poner en contacto a personas con ideas afines. Fue en su casa que Graham Nash conoció a David Crosby y Stephen Stills, llevando a la creación del conjunto Crosby, Stills & Nash (CSN).
Su muerte y el cruel mito del sándwich de jamón
En medio de su carrera solista, Cass Elliot partió a Londres para una serie de shows en la ciudad británica en 1974. Su hija relata que en esos años, su madre empezó a tener problemas de salud que fueron ignorados.
Tras terminar sus presentaciones London Palladium, Cass Elliot se retiró para descansar en su apartamento en el exclusivo barrio de Mayfair. Sin embargo, horas después, falleció mientras dormía debido a un fulminante ataque al corazón.
El 29 de julio de 1974 se confirmó la muerte de Cass Elliot a los 32 años, poniendo un fin prematuro a la carrera de la destacada cantante.
Pero, ¿de dónde salió la historia del sándwich de jamón? En esa época, surgió un cruel mito con respecto a su muerte que eclipsó el legado de la reconocida artista. Según se dijo en aquel entonces, Mama Cass había muerto atragantada por un sándwich de jamón, historia que convirtió su muerte en un motivo de burla por décadas.

En su libro, la hija de Elliot buscó el origen de la burda historia del sándwich y descubrió que había sido inventada por el representante de la artista, Alan Carr, para evitar que se especulara que había fallecido a causa de una posible sobredosis de drogas.
“Al público le resultaba más fácil aceptar la idea de la glotonería en una persona con sobrepeso. Eso hacía que la historia resultara escabrosa”, lamentó Elliot-Kugell.
Por décadas, se repitió la historia de que Mama Cass había muerto atragantada por un sándwich de jamón. Según detalló La Nación, el amigo de la cantante, Joe Croyle, un bailarín que se alojaba con ella, le había preparado esa noche el sándwich que desató las crueles teorías sobre su fallecimiento.





