El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que, como parte de los trabajos de salvamento arqueológico que acompaña las obras del Tren de Pasajeros Ciudad de México-Querétaro, han recuperado diversos materiales cerámicos de distintas filiaciones culturales, temporalidades y técnicas.
Esto, detallaron los especialistas, da cuenta de la continuidad ocupacional en la región, la cual no sólo tuvo presencia teotihuacana, tolteca y mexica, ya que hasta el momento se han distinguido vínculos con sociedades del Valle de México, de la Huasteca, la Costa del Golfo, el Bajío guanajuatense, Oaxaca, Querétaro e Hidalgo.
Para llevar a cabo los análisis, el INAH estableció un laboratorio de cerámica en Tepeji del Río de Ocampo, en Hidalgo, donde se estudian y reconstruyen piezas halladas en entierros y templos.
La dependencia destacó, por ejemplo, el hallazgo de cerámica teotihuacana tanto en Ignacio Zaragoza y El Venado, en Hidalgo, así como cerámica proveniente de los valles centrales de Oaxaca, caracterizada por ser de barro gris de arena cuarzosa, pulida o alisada, de acuerdo con la arqueóloga Rosa María Sánchez.
Así como cerámica plomiza propia de los toltecas, la cual se caracteriza por ser de color negro volcánico sobre rojo o guinda; así como vasijas provenientes de entierros caracterizados por trazos geométricos, distintivos del Valle del Mezquital.
De momento, se informó que los arqueólogos elaboran un catálogo de salvamento para el resguardo del material arqueológico en sus bodegas y analizan su posterior exhibición.





