La presidenta reconoció que se redujo el área de protección a la Vaquita Marina en el Golfo de California, porque las restricciones a la pesca afectaron la vida de los pescadores de la región de San Felipe, en Baja California.
“Hay una parte de veda necesaria para la protección de la biodiversidad, pero muchas veces, muchos pescadores que viven de la pesca, al tener tanto tiempo de veda pueden tener una problemática de bienestar.
“El objetivo es proteger a la vaquita, pero que también la gente viva, de quienes han vivido ahí, pues por generaciones, que no son los que han provocado el problema de la disminución de la población de la vaquita, sino más bien otras consideraciones. El objetivo, como siempre, es que la gente viva con bienestar y se proteja la naturaleza”, expuso Sheinbaum en la rueda de prensa matutina.
Destacó que para tomar la decisión se hicieron estudios previos para su impacto, y consultas con los pescadores que puntualizaron los daños que les ha ocasionado la prolongada veda en un área de 11 mil 106 kilómetros cuadrados de superficie, y que ahora quedó reducida a mil 562 kilómetros cuadrados.
En el área donde se levantó la veda, se pueden utilizar redes de enmalle y agalleras, donde los especímenes de vaquita marina pueden quedar atrapadas y morir al estar impedidas de salir a la superficie para respirar.
“Se hizo un estudio de manera muy importante, de cómo proteger la biodiversidad y al mismo tiempo se permite que los pescadores puedan vivir adecuadamente”, justificó la presidenta.
Pese a la veda, en esa región, la pesca de camarón, sierra, y del pez conocido como “chano” ha crecido, de acuerdo con estudios realizados desde 2020.
En la región del Alto Golfo de California se prohibió la pesca en una extensa área que fue reservada como santuario para la vaquita marina, especie que se encuentra en inminente peligro de extinción debido a la explotación pesquera de la totoaba, cuyo órgano conocido como “buche” se exportaba a China.





