Un nuevo episodio volvió a intensificar la tensión en los partidos del oficialismo.
Este jueves, en el programa Me enteré por la prensa de T13, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), criticó el diseño de La Moneda tras el nuevo traspié del gobierno en la Cámara de Diputados, donde este martes se rechazó la reforma constitucional que busca ampliar el plazo de detención de inmigrantes en situación irregular.
El revés para el Ejecutivo reactivó las críticas contra la Segpres y, particularmente, contra el ministro José García Ruminot (Renovación Nacional), a quien hace unas semanas se le viene cuestionando la falta de coordinación en el Congreso.
En ese contexto, Núñez se sumó a la ofensiva de su partido para blindar al secretario de Estado. En la colectividad, no solo han salido a defender a García, sino que también han apuntado contra el jefe de la División de Relaciones Políticas e Institucionales (Direpol) del ministerior, Emiliano García, quien es militante del Partido Republicano.
Núñez, fue un poco más allá y elevó las críticas al diseño de comunicacional y de gabinete del gobierno.

“Creo que acá hay una cuestión que debería venir desde más arriba. Yo creo que si nosotros tenemos todos los días distintas señales que no se traducen en ánimo de ir a dialogar, de recoger propuestas, de modificar un poco, de tomarnos un poco de tiempo si es necesario y en definitiva de construir un mayor consenso, poco y nada puede hacer la Segpres”, advirtió.
En esa línea, aseguró que “el Presidente tiene que conducir y coordinar de manera distinta”.
“Al final acá se requiere de una cirugía mayor (...). Se nota el déficit político, qué duda cabe que se nota en el gabinete”, recalcó.
Sus dichos abrieron nuevamente el fuego cruzado en el oficialismo. Particularmente en el Partido Republicano, las palabras de Núñez no cayeron bien. En la colectividad, no solo cuestionan el tono, sino que también que las haya emitido a través de la prensa y no en una instancia privada, ya sea con el Mandatario, los ministros del comité político u incluso otros parlamentarios del sector.
“No estoy de acuerdo con las declaraciones de Paulina Núñez. Ella puede participar del comité político y, por lo tanto, tiene todas las instancias para plantearle directamente al Presidente de la República y los ministros las críticas o cambios que estime necesario. Creo que la lealtad con un gobierno también se demuestra en estas cosas”, cuestionó el diputado Agustín Romero.
Y agregó: “Las diferencias se conversan donde corresponde y no se transforman en titulares que terminan debilitando al propio gobierno. Podemos tener críticas, por supuesto, pero yo no comparto este estilo de hacerlas públicamente para ganarse exclusivamente un titular. Acá yo no veo una crítica, esto es una descalificación”.
Romero no fue el único en la bancada que apuntó contra la presidenta del Senado. El diputado Stephan Schubert, cuestionó que “así como pienso que no es apropiado que viniera, por ejemplo, la Presidenta de la Corte Suprema a decirle al Senado que tiene sueldos muy altos sus funcionarios (...), tampoco es apropiado que la presidenta del Senado haga lo mismo respecto de otro poder del Estado, más aún cuando ella, siendo oficialista, tiene acceso para hablar con las autoridades de gobierno que estime pertinente”.
“Paulina tiene formas, sin publicidad, sin ir a la prensa, para hacer llegar sus puntos de vista y sus sugerencias”, añadió.
El diputado José Carlos Meza también se sumó a las críticas. “Soy de los que creen que los principales problemas de coordinación que han existido a nivel parlamentario, legislativo, pasan porque los propios diputados, los propios senadores, iniciaron una práctica que a mí me parece que no es correcta, que es la de enviar mensajes y anunciar discrepanciaas por la prensa, saltándose todas las coordinaciones internas que son propias de un gobierno”, apuntó.

“Aquí no se trata de decir que todos tenemos que pensar iguales, porque somos partidos distintos, pero las discrepancias se resuelven en los comités políticos (...). Desviar la atención hacia un ajuste ministerial, lo único que logra es que le quitemos el ojo al verdadero problema, que es la coordinación que los propios partidos políticos debemos tener en el Congreso”, añadió.
La diputada Macarena Santelices, por su parte, llamó a actuar con “la madurez y la seriedad que los chilenos demandan. Las críticas son válidas, pero viniendo de sectores oficialistas se espera que se hagan mediante los canales correspondientes y bajo estricta reserva de bloque. Usar la prensa para evaluar públicamente la gestión del Ejecutivo solo desgasta la confianza y entorpece la agenda”.

Su par de la bancada, Alejandro Riquelme, en tanto, recalcó que “las declaraciones por la prensa, solo debilitan al gobierno y la coordinación de nuestro sector. Las críticas constructivas se hacen de frente y en reserva, buscando soluciones reales, y no un aplauso fácil en los medios o en un reel. Emplazar al comité político públicamente es repetir los mismos fracasos y descoedinaciones, que ya vimos en el gobierno anterior”.





