Más allá del nivel exhibido en sus primeras titularidades, nadie puede negar que la llegada de Vozinha revolucionó el fútbol chileno.

El guardameta caboverdiano, en especial después de haber sido destacado por FIFA como uno de los mejores del último Mundial, es una atracción por sí solo. Y si bien dentro de la cancha aún no asoman los reflejos o la seguridad que le permitieron llegar a Colo Colo —al contrario, su cometido ha despertado fuertes críticas—, todo lo que hace parece ser noticia.

Como, por ejemplo, su nuevo pasatiempo: pasar sus ratos libres en una panadería de Vitacura.

El local se llama Métissage, y allí, según El Deportivo de La Tercera, se reúne para conversar con su gerente, Gustavo Cassin, y compartir con la gente que entra y sale.

Es un tipo muy sencillo, simple. En mi caso, no hablamos de fútbol con él. Ni con él ni con nadie de su entorno que viene acá (…); de a poco se va adaptando a un mundo distinto al de una isla“, dejó al descubierto el trabajador.

De hecho, sugiere que acaso por esa dinámica el meta va tan seguido por allá.

“Quizás eso le ha dado comodidad. Hablamos más como personas. Nunca me menciona a nadie de Colo Colo. Es mostrarse cómo es en su aspecto humano. Les da el saludo a todos”.

Y acá lo más curioso: “A cualquiera que le pida foto, se la concede. Acá hay fanáticos de la ‘U’ que se sacan fotos con él. Igual, a nuestro local viene gente de distintos ámbitos y lo hacen porque se cuida mucho la privacidad”.

“Acá llega el vecino Vozinha. A mí me enseñó cómo se pronuncia su nombre. Y no es cómo lo decimos acá. Es una persona sumamente sencilla, muy amigable”, cerró Cassin.