Desde que EA Sports implementó hace un par de años su sistema Hypermotion, la franquicia encontró una base jugable difícil de cuestionar. Captura de movimiento en una cancha real y aprendizaje algorítmico se combinaron para mejorar las reacciones de futbolistas y el balón.
Pero aquel salto terminó convirtiéndose en una especie de techo. EA encontró una fórmula que funcionaba tan bien que, en vez de volver a revolucionarla, comenzó a retocarla año tras año mientras potenciaba con mucha más fuerza otro frente: la monetización.
El mejor ejemplo sigue siendo Ultimate Team, el modo construido alrededor de coleccionar cartas, formar equipos y conseguir ítems, con un sistema en donde gastar dinero real permite acelerar considerablemente el proceso.
Y ahí está la máquina que EA necesita mantener funcionando. Ultimate Team es una rueda diseñada para seguir girando, alimentada por temporadas, recompensas, sobres y la permanente necesidad de conseguir algo mejor que lo que ya tienes.
Todo eso sería menos problemático si EA Sports FC no fuese una franquicia anual. Cada nueva edición necesita encontrar alguna novedad capaz de justificar que volvamos a pagar por un juego que inevitablemente reemplazará al anterior.

Durante los últimos años, sin embargo, esa renovación se ha sentido cada vez más como una actualización glorificada de plantillas, acompañada por pequeños ajustes que intentan vender la sensación de que estamos frente a un fútbol renovado.
Peor todavía, algunos cambios han terminado entorpeciendo un gameplay que hace años EA había conseguido pulir hasta el punto de barrer el piso con PES, su histórica competencia, que terminó perdiendo completamente el rumbo.
En ese escenario, la gran carta de EA Sports FC 27 para romper esa monotonía se llama The Grounds. Un espacio estilo mundo abierto que inicialmente parece insinuar una experiencia narrativa gracias al regreso de Alex Hunter, protagonista de la recordada modalidad The Journey.
Pero la ilusión dura poco. The Grounds rápidamente muestra sus verdaderas intenciones y se transforma en un hub multijugador pensado para mantenernos dando vueltas mientras buscamos actividades, esperamos jugadores y hacemos avanzar nuestro personaje.

En ese modo hay partidos Rush, variantes con menos jugadores en cancha, pruebas de habilidad y otros desafíos. También podemos subir niveles, conseguir moneda virtual, obtener objetos, unirnos a equipos y seguir acumulando razones artificiales para permanecer conectados.
El problema aparece cuando toca preguntarse si todo aquello es realmente entretenido. La respuesta, al menos en mi experiencia, es bastante sencilla: The Grounds es aburrido, repetitivo y completamente innecesario.
Más que expandir el fútbol de EA, parece una colección de ideas recicladas alrededor de un mundo que existe principalmente para estirar nuestro tiempo dentro del juego. Una versión inflada de conceptos que antes podían resolverse entrando directamente a un menú.
Y resulta especialmente frustrante porque el regreso de Alex Hunter recuerda que EA alguna vez sí estuvo dispuesta a experimentar con modos que entregaban algo distinto. Aquí su presencia termina siendo poco más que una decoración para una idea mucho menos interesante.

Fuera de The Grounds, EA Sports FC 27 está repleto de ajustes, refinamientos y supuestas mejoras respecto de la edición anterior. El problema es que cuesta encontrar algo capaz de cambiar significativamente la experiencia.
Pero al menos hay modificaciones tácticas y nuevos matices relacionados con los roles que pueden tener bastante más valor si decides escapar de las fauces de la monetización y concentrarte en los tradicionales modos Carrera de DT o jugador.
También puedes jugar temporadas o, simplemente, probar algún torneo y llevar a Coquimbo Unido a ser campeón de Copa Libertadores metiéndole tres pepas a Palmeiras en la final. En esos espacios está lo mejor que puede ofrecer este videojuego.
En esos espacios todavía existe una experiencia futbolera capaz de consumir decenas de horas sin obligarte a pensar constantemente en cartas, monedas o recompensas. Pero incluso allí cuesta encontrar una razón contundente para hablar de una verdadera renovación.
De hecho, existen modificaciones que parecen realizadas simplemente porque había que cambiar algo. Los tiros de esquina son un buen ejemplo: ahora hay una mecánica diferente que no necesariamente resulta mejor y a la cual terminamos acostumbrándonos casi por obligación.
Ese es quizás el mayor problema de EA Sports FC 27. La franquicia está encerrada en un círculo donde necesita cambiar todos los años, pero su núcleo lleva tanto tiempo funcionando bajo los mismos principios que EA parece no saber hacia dónde llevarlo.
La falta de una competencia realmente fuerte tampoco ayuda. Cuando PES todavía respiraba sobre su cuello, EA necesitaba demostrar por qué su fútbol era mejor. Hoy puede permitirse experimentar sin que exista alguien dispuesto a quitarle seriamente la pelota.
Así aparecen cambios que alteran cosas que ya estaban suficientemente pulidas o agregados tan poco satisfactorios e inspirados como The Grounds, que impulsa más a tomar un bus de alejamiento.
Porque el verdadero dilema de EA Sports FC 27 no es determinar si estamos ante un mal juego de fútbol. No lo es. Su base continúa siendo sólida, tiene una enorme cantidad de licencias y sigue ofreciendo una experiencia técnicamente competente.

La pregunta importante es mucho más incómoda: ¿vale la pena comprarlo si ya tienes EA Sports FC 26? Y cuesta encontrar dentro de la cancha una transformación suficientemente importante como para que la respuesta resulte evidente.
Quien vive metido en Ultimate Team probablemente encontrará motivos para comenzar nuevamente la carrera por cartas, recompensas y plantillas. Quien simplemente quiere jugar fútbol puede descubrir que buena parte de lo que busca ya estaba disponible el año pasado.
Ese es el extraño escenario al que llegó EA. Tiene la fórmula futbolística más consolidada del mercado, pero parece incapaz de encontrar el próximo gran paso que alguna vez representaron tecnologías como Hypermotion.
EA Sports FC 27 vuelve entonces a patear la pelota hacia adelante. Refina aquí, modifica allá y agrega un enorme espacio multijugador que pretende parecer una revolución, aunque termina siendo otra distracción construida alrededor de sistemas ya conocidos.
El fútbol sigue funcionando, pero la franquicia necesita algo más que nuevas plantillas, pequeños retoques y modos diseñados para mantenernos conectados. Después de tantos años dominando sin oposición, EA parece haberse convertido en prisionera de su propio éxito.
Y mientras no aparezca una verdadera revolución dentro de la cancha, cada nueva entrega tendrá que responder la misma pregunta: cuánto hay realmente de juego nuevo y cuánto corresponde simplemente a otra temporada de una fórmula que lleva demasiado tiempo dando vueltas sobre sí misma.
EA Sports FC 27 ya está disponible en Microsoft Windows, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X/S, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2.





