La cantidad de actores en el mundo de los relojes inteligentes, sobre todo enfocados en el deporte, para el mercado chileno es bastante amplia. Y por lo mismo, destacar no es una tarea fácil.
El Galaxy Watch Ultra 2 de Samsung en ese sentido logra su cometido: es un equipo que destaca físicamente por su diseño y su gran tamaño, pero también por sus funciones y una mezcla de sistemas operativos que lo convierten en un dispositivo de gran utilidad en los tiempos modernos.
Pero es también un producto de nicho y, pensando en tus necesidades y sobre todo en tu ecosistema tecnológico, puede que no puedas usarlo al 100 %. Pero comencemos con lo que ha hecho bien.
El salto generacional se nota en todo aspecto. La pantalla, por ejemplo, es extremadamente brillante, pasando de 3.000 a 5.000 nits en su panel Super AMOLED de 1,42 pulgadas. Y a pesar de seguir teniendo una caja de 47 mm, es más delgado y la correa es mejor, por lo que se ve mucho más robusto de lo que se siente, lo cual siempre es positivo.
La batería aumenta a 800 mAh (frente a los 590 mAh de la versión previa) y, sumado a su procesador Snapdragon Wear Elite, es fluido, consume menos y no hay atisbos de sobrecalentamiento.
Eso sí, esto no logra que tenga una duración comparable a la de un fitness tracker puro. Hablamos de una autonomía de hasta 3 días, lo cual es mejor que andar cargándolo cada día, pero sigue siendo insuficiente a menos de que estés acostumbrado.

Como yo soy un usuario más bien sedentario me duró el máximo, pero perfectamente alguien que haga uso del tracking, el GPS, las mediciones de salud automáticas y todo eso, puede quedar a medio camino en dos días o un día y medio, lo que para salir de aventura puede ser un problema más.
Ahora bien, la justificación de esta vida es porque se trata de un smartwatch muy smart, al cual se le pueden bajar aplicaciones y mejorar su uso al mil por ciento, pero su principal novedad es que puedes usar Gemini con la voz sin tener que sacar tu celular.
Y para resolver dudas rápidas o incluso armar un plan de ejercicios exprés, la verdad es que opera bastante bien y se siente muy “futurista”.
Pero mi principal asterisco a tomar en cuenta con respecto a este modelo es que está atrapado dentro del ecosistema de Samsung. De partida, no funciona con iOS y, si bien es posible usarlo en cualquier equipo Android superior a Android 13 —lo que me parece bien—, hay opciones que están bloqueadas si no usas un teléfono de la compañía. Hablamos del análisis de electrocardiograma, la presión arterial y algunas métricas de salud, aun cuando hayas descargado la app de Samsung Health.
Esto no es necesariamente un defecto, considerando que del otro lado de la manzana también nos hacen lo mismo, pero hay que tenerlo muy presente porque desde hace rato que no todos los Android son iguales.
El Samsung Galaxy Watch Ultra 2 es una evolución consistente: soluciona el problema de ergonomía de la primera versión, ofrece una pantalla imponente y añade un procesador sumamente eficiente.
Es la mejor alternativa de reloj inteligente resistente dentro del ecosistema Samsung para deportistas urbanos y entusiastas del outdoor. Sin embargo, sus ataduras de software y una autonomía ajustada frente a los relojes multideporte especializados evitan que sea la opción definitiva para todos los públicos.
Para aquellos que no planeen exprimir al máximo sus funciones avanzadas de navegación, resistencia acuática o medición de alto rendimiento, invertir en este modelo no es estrictamente necesario, pero si te consideras deportista, techie y amante de Samsung, ahí puede que esta propuesta ya te parezca atractiva.





