En el Centro de Justicia de Santiago, este jueves, se desarrolló una audiencia de revisión de las medidas cautelares y reformalización de imputados por el homicidio del comerciante José Felipe Reyes, conocido como el rey de Meiggs.

El chileno Wilson Verdugo Díaz, un empresario cercano a la víctima y que le debía dinero, es sindicado como el autor intelectual del crimen.

Según la indagatoria de la Fiscalía Oriente, los venezolanos Alberto Carlos Mejía, Yonder Emilio Blanco Veliz y Neomar Andrés Arismendi Duarte, fueron contratados para dar muerte al comerciante.

Ricardo Vladimir Villón Pérez, de nacionalidad ecuatoriana, conocido como tío Lukas, habría facilitado las armas para ese cometido.

Otro venezolano, Jhoylan García Navarro, fue detenido junto a Villón.

La tarde del 19 de junio de 2025, José Felipe Reyes fue baleado en las afueras del edificio en que residía en la comuna de Ñuñoa, en la calle Quirihue con José Domingo Cañas.

Sus verdugos intentaron subirlo a un vehículo para llevárselo y ejecutarlo posteriormente. Al verse impedidos de hacerlo, le dispararon. A un amigo que le acompañaba, le arrebataron su billetera y celular.

Alberto Carlos Mejía llegó hace unas semanas a Chile tras ser extraditado desde Colombia, país al que escapó luego de ser liberado por error en julio de 2025.

El fiscal jefe de Análisis Criminal de la Fiscalía Oriente, Fernando Anais, explicó que en el procedimiento para que se diera curso a la extradición se estableció que Mejía solo podrá ser juzgado por el delito de homicidio calificado, arriesgando un máximo de 20 años de pena.

“Este imputado se encontraba formalizado por otros delitos los cuales no pueden ser perseguidos. Por ende, era importante reformalizar, además de poder precisar ciertos hechos que se han podido ir estableciendo a través de la investigación”, puntualizó.

Asimismo, se amplió el plazo de investigación en 60 días.

Respecto a las cautelares, el tribunal mantuvo la prisión preventiva, según explicó el fiscal, “por estimar que la libertad de los imputados sigue siendo un peligro para la sociedad”.

Mejía y Verdugo comparecieron en modalidad telemática conectados desde el Recinto Penitenciario Especial de Alta Seguridad (Repas), en Santiago.