El Ryan Field, nuevo estadio de los Wildcats de la Universidad del Northwestern, fue inaugurado el pasado 2 de octubre con una inversión cercana a los 850 millones de dólares, financiada exclusivamente mediante donaciones. El inmueble, ubicado en Evanston, Illinois, se estrenó con un partido ante la Universidad de Penn State, justo un siglo después de la apertura del primer estadio de la institución.
La construcción destaca por su costo, superior al de los estadios mundialistas mexicanos de más reciente inauguración, el BBVA y el Akron. A diferencia de otros proyectos deportivos, el complejo universitario se desarrolló con aportaciones privadas, entre las que sobresale la donación de la familia Ryan, que dio nombre al recinto.
La familia Ryan aportó 480 millones de dólares
De acuerdo con información de la Universidad del Northwestern, la construcción del estadio se financió con donaciones. La principal contribución provino de Patrick y Shirley Ryan, egresados de la institución, cuya aportación alcanzó los 480 millones de dólares, la más grande en la historia de la institución.
Los recursos formaron parte de la campaña de recaudación We Will, mediante la cual Northwestern reunió un total de 6 mil 100 millones de dólares. El dinero se destinó tanto al desarrollo del nuevo inmueble como al financiamiento de programas de estudio de la universidad.
Aunque se convirtió en el estadio más costoso en la historia del futbol americano universitario, el Ryan Field tiene capacidad para apenas 35 mil aficionados, la menor dentro de la conferencia Big Ten de la NCAA. El objetivo del proyecto no fue ampliar el aforo, sino mejorar la accesibilidad para quienes asisten a los eventos.
La distribución de los asientos busca mantener a los espectadores cerca del terreno de juego. La ubicación más próxima está a 27 metros del campo, mientras que la sección más alejada se encuentra a 41.5 metros.
El estadio busca generar actividad económica en Evanston
El Ryan Field también está diseñado para recibir conciertos y otros eventos de la NCAA, con la intención de ampliar su uso más allá de los partidos de futbol americano universitario.
El proyecto contempla beneficios económicos para Evanston, ciudad de Illinois donde se encuentra el complejo. Las estimaciones apuntan a que el inmueble generará alrededor de dos millones de dólares anuales para la localidad mediante impuestos y tasas, además de impulsar la creación de empleos y la actividad económica.
La familia Ryan también tiene participación en el ámbito deportivo profesional. A través de Ryan Sports, posee acciones de los Chicago Bears de la NFL y del AFC Bournemouth, equipo de la Premier League de Inglaterra.
¿Cuánto costó el Ryan Field frente a los estadios mundialistas mexicanos?
La inversión del estadio de Northwestern supera ampliamente los recursos destinados a los dos recintos mexicanos de construcción más reciente que albergaron partidos mundialistas: el BBVA, casa de Rayados de Monterrey, y el Akron, del Guadalajara.
El estadio de Monterrey fue inaugurado en 2015 con una inversión de 200 millones de dólares, aproximadamente una cuarta parte del costo del Ryan Field. El inmueble de Chivas tuvo una inversión similar y abrió sus puertas en 2010.
Con una cantidad equivalente a la destinada al estadio universitario estadounidense podrían construirse cuatro recintos con una inversión similar a la del BBVA o el Akron. La comparación muestra la diferencia entre los recursos utilizados para desarrollar estos proyectos deportivos.
En México, el Atlas también presentó recientemente, mediante su directiva encabezada por Grupo PRODI, el proyecto de un nuevo estadio con un costo cercano a los 275 millones de dólares, que compartiría con los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara.



