Nuevos y reveladores antecedentes salieron a la luz respecto al procedimiento por violencia intrafamiliar (VIF) que culminó con el asesinato del sargento segundo de Carabineros, Jaime Ariel Urrea Burgos, en la comuna de Quilleco, Región del Biobío.

En conversación con T13, el hijo del imputado (quien realizó los llamados de emergencia a la policía) entregó un testimonio clave sobre la dinámica previa al mortal ataque.

De acuerdo con el relato del joven, quien se encontraba en el inmueble junto a su hijo de un año, el agresor se mantenía en un estado de extrema alteración, amenazando directamente a los integrantes de la familia con represalias en caso de requerir la presencia policial.

Para alertar a la policía sin poner en riesgo a su familia, el joven debió acudir al patio posterior de la vivienda para concretar un segundo llamado a la tenencia local.

“Fui a la parte de atrás de la casa para llamar a Carabineros nuevamente, más tranquilo, para que no me escuchara y no se alterara. Estuvo todo el tiempo diciendo que íbamos a ver qué iba a pasar si llamábamos a Carabineros, que él no estaba ni ahí y si quería los mataba”, relató el testigo.

Posteriormente, el agresor se encerró en su habitación para pertrecharse: “Tomó la escopeta, agarró una caja de cartuchos, la rajó encima de la cama y cargó el arma”, añadió su hijo.

Alerta previa y el ataque al uniformado

Al arribar la patrulla, el propio joven hizo ingresar a los funcionarios e intentó prevenir al sargento Urrea sobre el peligro inminente, advirtiéndole que su padre portaba un arma blanca y de fuego. Tras tocar la puerta del dormitorio, el sujeto respondió “salgo altiro”.

Siguiendo el protocolo, el uniformado desenfundó su arma de servicio e instó al individuo a salir y deponer su actitud. Sin embargo, al abrir la puerta, el sujeto ejecutó el ataque de forma intempestiva impactando al carabinero en la zona del cuello.

“Abrió la puerta y apuntó, se demoró como dos o tres segundos. Carabineros en ningún momento disparó primero; ellos le dieron la advertencia de que bajara el arma y, después de eso, mi papá pega el tiro”, concluyó el joven, aportando antecedentes cruciales para la investigación penal que encabeza el Ministerio Público.