Nuevos y reveladores antecedentes surgen en el caso que involucra a Luis Moraga Parisi, primo del líder del Partido de la Gente (PDG), quien se encuentra en prisión preventiva por su participación en una red de secuestro y extorsión.

Una reciente querella presentada por un abogado penalista capitalino destapó un elaborado plan extorsivo ejecutado por el imputado, en donde intentó simular un operativo policial para exigir el pago de millonarias sumas de dinero a cambio de impunidad judicial.

Las primeras alertas aparecieron tras los peritajes de la PDI al teléfono celular de Moraga Parisi. Dentro del dispositivo móvil, los investigadores hallaron evidencia gráfica relacionada con el jurista extorsionado, incluyendo una ficha con sus datos personales extraída desde el sistema del Registro Civil, la cual habría sido proporcionada por un inspector policial corrupto de la Región de Coquimbo, publica Informe Especial.

Pero el hallazgo más contundente surgió entre los archivos eliminados del dispositivo. El 1 de septiembre, Moraga borró un documento titulado “Datos”, el cual contenía un libreto con el paso a paso para extorsionar al abogado.

En el texto, los involucrados enumeraban falsos delitos para imputarle ,tales como lavado de activos, estafas y violación, y detallaban las líneas de diálogo que usarían los falsos detectives para presionar a su víctima.

Un guion cinematográfico: “Vamos a quedar de amigos”

El guion encontrado delineaba con precisión la estrategia de amedrentamiento. “Ya tiene una pasada por delito tributario y si nosotros le establecemos esto, ya no va a poder ejercer más como abogado. Entonces la alternativa para salir de esta la tiene con nosotros”, indicaba el texto. Además, el libreto instruía a los falsos PDI a cerrar el acuerdo ilícito de forma “cordial”, señalando: “Pongámosle un número (...) y con esto vamos a quedar de amigos”.

Sin embargo, a pesar de la minuciosa planificación, el operativo fracasó. De acuerdo con la querella, el 28 de agosto Moraga Parisi se presentó en el condominio de la víctima haciéndose llamar “Comisario Castro”, e intentó ingresar exhibiendo una supuesta placa de servicio. La intervención del conserje, quien exigió registrar su identidad e informarle al propietario antes de darle el pase, frustró su entrada, obligándolo a dejar su número de teléfono.

Horas más tarde, el abogado contactó al supuesto comisario, logrando agendar un encuentro en el centro de Santiago donde el delincuente exigió directamente el pago. Gracias a este fallido operativo de extorsión, la víctima pudo reunir evidencia clave para sustentar la acción judicial que hoy se suma a la investigación por la red criminal que, entre otros implicados, mantiene tras las rejas al exfiscal Vinko Fodich.