Un estudio científico identificó un sencillo hábito cotidiano que podría estimular el funcionamiento del intestino en cuestión de minutos, entregando una posible explicación para su utilidad frente al estreñimiento.

La investigación, publicada en Scientific Reports, fue realizada por expertos de Fujita Health University, en Japón, quienes analizaron qué ocurre en el aparato digestivo después de realizar 20 minutos de caminata a un ritmo cómodo.

Para ello, participaron 21 adultos sanos. Los investigadores registraron sus sonidos intestinales antes y después de la actividad y detectaron cambios en distintos parámetros apenas uno a dos minutos después de finalizarla.

Según los científicos, estas modificaciones podrían reflejar un aumento de la motilidad gastrointestinal, es decir, los movimientos musculares que ayudan a desplazar el contenido a través del aparato digestivo.

Una de las posibles explicaciones sería un incremento del peristaltismo, aunque también se planteó que el movimiento corporal podría generar estímulos mecánicos capaces de favorecer la actividad intestinal.

Pese a los resultados, los autores advierten que los resultados deben interpretarse con cautela. Ninguno de los participantes tenía estreñimiento y los sonidos intestinales no son una medida perfecta de la motilidad.