En el marco de la Semana de la pyme, que comienza este lunes 12 de octubre, este sector enfrenta un cierre de año bajo fuerte presión económica. Una demanda interna debilitada —con Imacec negativos— y un desempleo del 9,6% en el trimestre junio-agosto marcan el escenario. A esto se suma el impacto de reformas como el salario mínimo, las 40 horas y el alza en cotizaciones, que han elevado los costos laborales nominales sobre un 8,7% anual (INE), entre otros temas. En medio de burocracia y comercio informal, los líderes gremiales analizan las trabas que asfixian su caja y los alivios para cerrar el año.
Los problemas
Para el vicepresidente de Conapyme, Héctor Sandoval, el mayor dolor del sector es la distancia entre los análisis teóricos de los escritorios gubernamentales y la realidad diaria de las empresas de menor tamaño, las cuales no perciben el impacto del crecimiento económico ni acceden a las grandes inversiones ni a las compras públicas. “La realidad de una pyme no se vive en un informe. Se vive tratando de mantener las ventas, pagando remuneraciones, proveedores, arriendos e impuestos, enfrentando la inseguridad y arriesgando el patrimonio familiar”, advierte Sandoval.
Por su parte, la presidenta ejecutiva de la Federación de Turismo de Chile (Fedetur), Mónica Zalaquett, ubica el principal escollo del turismo en las barreras para conectar una oferta de nivel internacional con clientes efectivos, sumado a las brechas digitales y la falta de articulación en un rubro atomizado. “El desafío central es lograr que una oferta de primer nivel se conozca y se traduzca en más visitantes y ventas, enfrentando además brechas tecnológicas en regiones”, plantea Zalaquett.
Desde la Multigremial Nacional de Emprendedores, su presidente Juan Pablo Swett enfatiza que la gran urgencia es la sostenibilidad del flujo de caja y los severos descalces financieros provocados por las facturas no pagadas a tiempo. “El principal dolor es llegar a fin de año con una caja que permita pagar remuneraciones y cumplir con proveedores. Cuando una pyme vende pero recibe el pago con atraso, termina endeudándose para financiar a su propio cliente”, asevera Swett.
En tanto, el gerente de estudios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), George Lever, identifica como eje crítico la debilidad del consumo, los costos operativos derivados de la delincuencia y los descalces del IVA. “Los aumentos de costos laborales, resumidos en el salario mínimo, la reducción de la jornada y las cotizaciones, suman más de 30 puntos al costo de contratación, algo inviable para gran parte de la pyme”, sostiene Lever.
A su vez, el presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), Guillermo Prieto, alerta sobre el estrechamiento de los márgenes operacionales en la gastronomía, la dificultad de reorganizar turnos y el impacto del delito en la actividad nocturna. “El principal dolor es la presión sobre los márgenes: aumentan los costos y tenemos poco espacio para traspasarlos a precios sin perder clientes”, puntualiza Prieto.
Finalmente, el presidente de la Convergencia Nacional de Gremios Pymes, Eduardo del Solar, remarca el desgaste de los emprendedores, atrapados entre trabas administrativas, facturas vencidas y el aumento de la inseguridad. “Muchas pymes están dedicando más esfuerzo a sostener su operación que a hacer crecer sus negocios. Los costos aumentan, el financiamiento sigue difícil y la preocupación central es cumplir con trabajadores sin acumular deudas”, manifiesta Del Solar.
Los respiros
Con respecto a los alivios para la pyme, Sandoval destaca la vigencia de los instrumentos estatales de garantía crediticia para apoyar al sector, particularmente los instrumentos de financiamiento como Fogape, “pero necesitamos que estos mecanismos sean permanentes, oportunos y realmente accesibles”, destaca.
A su vez, Zalaquett proyecta en la llegada de la temporada de verano un alivio. “Se abre una oportunidad para aumentar las reservas y mejorar ingresos. Compartir promoción y construir experiencias conjuntas permite ampliar posibilidades”, recalca la presidenta de Fedetur.
Asimismo, Swett reconoce el potencial de las medidas de liquidez del plan Chile Despega. “Valoramos la capitalización del Fogape y la rebaja de los PPM, instrumentos que permiten conservar más liquidez durante el año, siempre que su ejecución sea oportuna”, afirma el líder de la Multigremial.
Por parte de la Lever resalta la extensión de las garantías estatales y la llegada de hitos comerciales de fin de año como dinamizadores del consumo. “El anuncio de la extensión del Fogape es una buena noticia para el financiamiento. Eventos como CyberMonday, Black Friday y Navidad son una oportunidad para mejorar resultados y aliviar la liquidez”, indica.
En el sector gastronómico, Prieto deposita sus expectativas en las festividades de fin de año y en campañas que promuevan el retorno de la vida nocturna con seguridad. “Queremos potenciar ese impulso con iniciativas para recuperar la economía nocturna”, expresa.
Eduardo del Solar aclara que los apoyos gubernamentales solo surten efecto si se traducen en recursos disponibles en la cuenta corriente. “Los apoyos a la contratación y el financiamiento ayudan, pero el alivio real se mide en resultados concretos: poder pagar sueldos, financiar compras o cobrar una factura pendiente”, concluye.
Las prioridades de la pyme según sus gremios
Estatuto Pyme 2.0: Reforma integral que unifique simplificación tributaria, menor burocracia, pago oportuno y evaluación de impacto regulatorio acumulado.
Liquidez y pago oportuno: Garantizar el cobro a tiempo —empezando por el Estado— y lograr el calce entre ingresos reales y el pago de IVA.
Financiamiento con meses de gracia: Consolidar el Fogape como política permanente e impulsar créditos especiales para gastronomía y turismo.
Alivio laboral y adaptabilidad: Crédito fiscal por alzas de costos laborales, subsidios a la contratación y turnos flexibles por estacionalidad.
Permisología cero: Reducir drásticamente tiempos y requisitos para patentes, autorizaciones y trámites ante el SII.
Seguridad y combate al comercio ilegal: Frenar la delincuencia y erradicar la competencia informal para proteger comercios y reactivar la economía nocturna.
Compras e inversión pública: Asegurar cuotas reales de participación para pymes regionales como proveedoras del Estado.
Dinamización del consumo: Recuperar las ventas internas, impulsar campañas comerciales y fortalecer la promoción turística.
Digitalización e IA: Capacitación práctica, financiamiento accesible e incentivos tributarios ampliando la Ley I+D.
Mesa directa con gremios: Incorporar a las organizaciones pyme desde el diseño inicial de las políticas y crear gobernanzas regionales





