El Senado acordó aplazar por al menos una semana la votación de la reforma política, luego de que los comités parlamentarios plantearan reparos al informe elaborado por la comisión mixta. El principal punto de controversia es una disposición que establece que los partidos “deberán expresar su condena al establecimiento de un sistema totalitario”.

La decisión fue adoptada de manera unánime y permitirá que la comisión mixta vuelva a revisar la redacción de la norma. Las principales objeciones provienen de los partidos Republicano, Nacional Libertario y Comunista, aunque por distintos motivos.

El jefe de la bancada de senadores republicanos, Renzo Trissotti, afirmó que existe voluntad de avanzar con la iniciativa, pero sostuvo que tienen “algunas observaciones puntuales que debemos corregir, con el objetivo de que haya plena concordancia en lo establecido en la Constitución Política de la República”.

“Que deje tranquilo a todos”

En la misma línea, el jefe de bancada de la UDI, Gustavo Sanhueza, explicó que buscarán retomar la discusión para “corregir un texto que deje tranquilo a todos”. El ministro de la Segpres, José García Ruminot, confirmó que el proyecto no será revisado esta semana y señaló que “probablemente va a estar en tabla la próxima semana”.

La reforma fue ingresada en 2025, durante el gobierno de Gabriel Boric, y ha tenido una tramitación extensa debido a los cambios que contempla para el sistema de partidos.

Entre otras medidas, fortalece a los comités parlamentarios, eleva las exigencias para la conformación y financiamiento de colectividades y establece un plazo de 18 meses para que los partidos actualicen sus cifras de militantes.

“Un retroceso muy similar al binominal”

Los reparos actuales se suman a cuestionamientos expresados previamente en la Cámara. La entonces jefa de comité del PC, Lorena Pizarro, sostuvo que el proyecto podía significar “un retroceso muy similar al binominal” y cuestionó que estuviera “hecho a la medida de los poderosos”.

Desde el sector libertario, Johannes Kaiser también había manifestado su rechazo durante la discusión anterior, señalando: “No importa cuántas modificaciones se hagan a este sistema, vamos a seguir con el mismo problema de desprestigio de la clase política”.