Los senadores de oposición de la comisión de Defensa del Senado presentaron una serie de indicaciones al proyecto de ley de infraestructura crítica que se tramita en el Parlamento.
Las mociones de los parlamentarios Pedro Araya (PPD), Gastón Saavedra (PS) y Francisco Huenchumilla (DC) marcaron diferencias con las propuestas del gobierno del Presidente José Antonio Kast.
En la sesión, en representación de La Moneda, estuvieron presentes el ministro de Seguridad, Martín Arrau, y el subsecretario del Interior, Máximo Pavez. A la cita estaban invitados los titular de Interior y Segegob, Claudio Alvarado, y de Defensa, Fernando Barros, quienes se excusaron de asistir.
La iniciativa que se discute actualmente en dicha comisión de la Cámara Alta derivó de la reforma constitucional que se aprobó en el Congreso en el año 2023.
Entre las indicaciones, los senadores de oposición plantean establecer los criterios y los estándares para determinar qué se considera infraestructura crítica; crear los instrumentos y mecanismos institucionales de planificación, coordinación y gestión para la protección y resiliencia de la infraestructura crítica; establecer las obligaciones de los operadores públicos y privados de la infraestructura catalogada como crítica y determinar el rol de las Fuerzas Armadas cuando excepcionalmente son requeridas para la protección de infraestructura crítica.
Araya, que expuso las mociones, señaló que éstas “tienen un enfoque que es de carácter estratégico. Por una parte, lo que propone es un diseño institucional y de gobernanza liviano inspirado en los principios de resiliencia, evaluación de riesgo, y un modelo de control de gestión a cargo de organismos civiles y sectoriales y no centrado en inteligencia civil”.
“Ante un incidente se prioriza la mantención o recuperación en el menor tiempo posible del servicio esencial o de utilidad pública afectado. Si uno lo mirara entonces acá lo que habría es una cadena donde en primer lugar el operador tiene la obligación de prevenir, mitigar, recuperar el servicio como primera respuesta”, agregó.
Y dijo que “en un segundo punto, los reguladores civiles y sectoriales tienen un control de gestión y cumplimiento de los planes de resiliencia. Y por decir así, en un tercer anillo, las Fuerzas Armadas serían un instrumento que se activa después de la cadena de mitigación ante un peligro grave o inminente”.
En la propuesta se indican 11 sectores estratégicos: agua; agua residual; energía eléctrica; transporte público y de carga; banca y servicios financieros; sanidad o salud; producción, transformación, y distribución de productos alimentarios; telecomunicaciones; nueva infraestructura digital; el espacio; y la administración pública.
“Proponemos que existan 11 sectores estratégicos fijados por la ley. Es decir, lo que se propone es que los sectores estratégicos tengan rango legal. Por una razón, porque disminuye la volatilidad y la determinación, reduce el espacio de discrecionalidad política, y minimiza el riesgo de judicialización. En esto no estamos inventando la pólvora, sino que se sigue mucho el modelo de la Unión Europea y Estados Unidos”, señaló el senador Araya.
Diferencias con el Ejecutivo
Las indicaciones de los legisladores de las fuerzas progresistas mantienen diferencias sustanciales con lo que dio a conocer La Moneda de Kast en una sesión anterior de la comisión de Defensa del Senado.
Desde el Ejecutivo, por ejemplo, se busca identificar la infraestructura crítica y regular las obligaciones vinculadas a su protección ante el peligro inminente, mientras que los senadores opositores apuntan a regular criterios, sectores, instrumentos, operadores, resiliencia, control y coordinación.
“El Ejecutivo apuesta más bien por una protección específica, mientras que la indicación de los senadores plantea un sistema permanente de gestión”, dijo Araya.
En cuanto a los sectores estratégicos, el gobierno opta por que un reglamento del Ministerio del Interior que determine, y los congresistas sostienen que los sectores estén definidos y tengan rango legal.
“La diferencia aquí es que efectivamente el reglamento puede ser más flexible. La indicación de los senadores apunta por la certeza legal al establecer que sea la ley la que establezca los servicios”, destacó el parlamentario PPD.
En otro punto, en cuanto a la activación de las Fuerzas Armadas, el gobierno propone que sea decreto supremo fundado ante peligro grave inminente, determinando el área y el oficial general. Los legisladores mantienen el mismo supuesto constitucional y lo que exige es que la infraestructura crítica esté incorporada en el catálogo.
“Aquí se puede decir que la mayor diferencia es que en los parlamentarios planteamos que la infraestructura crítica tiene que estar en el catálogo”, remarcó el senador.
Respuesta del gobierno
Los representantes del Ejecutivo presentes en la sesión plantearon la apertura de llegar a una propuesta de consenso, que permita sacar adelante el proyeco del ley.
Arrau lo planteó en los siguientes términos: “Son dos proyectos diferentes, es imposible votar y que salga algo coherente. Aquí tenemos dos animales y combinarlos sería muy difícil, para usar ejemplos que se usan mucho acá, pero hay que buscar un espacio de encuentro”.
“La visión que presentan los senadores es un enfoque bastante amplio, que abarca mucho más, pero que funciona. Sin duda es una propuesta con una visión muy muy diferente, la que presentó el Ejecutivo, que expusimos en la sesión anterior, es más directa, más acotada, más efectiva quizás”, añadió.
Un aspecto en el que llamó a poner atención es en la activación de las Fuerzas Armadas. “Tenemos que cuidar la misión que tenemos de las FF.AA. en su rol de seguridad nacional, entendiendo que la seguridad pública es parte de esa seguridad nacional, pero para eso están las policías también. Entonces, que no pase a ser lo transitorio, lo urgente, lo contingente, algo permanente que termine generando algún desafío en otras áreas”, enfatizó.
Finalmente, en la sesión se acordó conformar una mesa técnica que diseñe un borrador, que combine ambas propuestas, y que sea presentado al regreso de la siguiente semana distrital.




