Cada escuela definirá sus reglas mediante consulta y acuerdos con la comunidad educativa; podrá incluso establecer días específicos para el uso pedagógico de dispositivos.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) no impondrá una prohibición nacional única de celulares en las escuelas de educación media superior. El acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) establece que cada plantel deberá definir, mediante un proceso de consulta, diálogo y construcción de acuerdos con su comunidad educativa, cómo limitar el uso no pedagógico de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y otros aparatos electrónicos personales durante la jornada escolar.

El acuerdo establece que las condiciones y prácticas de cada escuela podrán comprender cuatro modalidades: espacio de resguardo en el aula, uso limitado por tiempos y espacios, sin uso durante toda la jornada y uso programado.

En la primera, los dispositivos deberán permanecer guardados o podrán ser retirados y depositados en un espacio designado por el plantel, como el aula o la dirección, donde permanecerán bajo custodia de las autoridades escolares durante la jornada.

La segunda permite utilizar los dispositivos únicamente en momentos y áreas previamente definidos, como el receso y zonas autorizadas, mientras que su uso quedará limitado en espacios como aulas, bibliotecas y durante actividades académicas.

La tercera establece que las personas educandas no deberán utilizar celulares, dispositivos inteligentes ni electrónicos personales durante toda la jornada escolar.

La cuarta modalidad, de uso programado, permite que el plantel determine incluso días específicos de la semana o del mes en los que los estudiantes podrán utilizar los dispositivos, bajo reglas previamente definidas por la comunidad escolar y siempre que sean empleados como herramientas tecnológicas para el aprendizaje.

El acuerdo establece que estas condiciones deberán ser pedagógicamente pertinentes, éticamente responsables, inclusivas, seguras y centradas en las personas, de acuerdo con las características, necesidades y contexto de cada institución.

La regulación contempla además excepciones para el uso de los dispositivos en casos de emergencia personal, así como por motivos de discapacidad, accesibilidad, inclusión, necesidades de salud o ante necesidades particulares y extraordinarias de las comunidades educativas.

Para definir las reglas, cada escuela deberá realizar una asamblea previamente programada, en la que se establecerán las condiciones y prácticas específicas que regirán en el plantel.

Las autoridades educativas de los estados y de la Ciudad de México deberán adoptar las medidas necesarias para aplicar estas condiciones y, cuando corresponda, realizar los ajustes pertinentes de acuerdo con el contexto de cada entidad.

El esquema para media superior contrasta con el establecido para educación básica, donde el acuerdo determina una restricción del uso no pedagógico de estos dispositivos durante la jornada escolar, con las excepciones previstas por la propia norma.

En educación superior tampoco se establece una prohibición general. El acuerdo señala que se fomentará el uso responsable y seguro de celulares, dispositivos inteligentes y electrónicos personales durante toda la jornada escolar, conforme a los acuerdos de cada comunidad educativa y a las disposiciones de las autoridades competentes y de las propias instituciones de educación superior.

Así, la nueva regulación establece un esquema diferenciado por nivel educativo: una restricción general del uso no pedagógico durante la jornada en educación básica; construcción de reglas particulares, con cuatro modalidades posibles, en media superior, y acuerdos propios de cada comunidad en educación superior.