La apuesta estratégica de Cadillac terminó por pasarle factura a Sergio Pérez en la sesión de calificación para el Gran Premio de Bahréin en Sepang. El piloto mexicano no arrancará último, pero esto se debe a que hay otros pilotos sancionados que tendrán que pagar penalizaciones e irán al fondo de la parrilla, pero por rendimiento puro, el MAC-26 del mexicano puede ser considerado el más débil de la competencia.

La desventaja competitiva responde a la decisión táctica de no montar la especificación ADUO 2 del motor Ferrari en el monoplaza de Checo Pérez, tal como ya lo había anunciado el mexicano el jueves destacando que se trata de una estrategia del equipo para, en otras carreras, poder explotarlo.

Al abordar las complicaciones mecánicas y el rendimiento del monoplaza, Sergio Pérez fue categórico respecto al panorama que le espera en la carrera:

"De nuestra parte, sí, es aún más difícil con la otra especificación de motor... No afronto el día de mañana con mucho entusiasmo; creo que será una carrera muy dura”, dijo el mexicano en la zona de medios manteniendo el argumento de que el domingo solo un milagro podría ayudarlos.

Ante este escenario adverso, Pérez confía en que la degradación de los neumáticos, la cual ha afectado a todos los equipos, permita abrir un abanico de estrategias y, con ello, tener una oportunidad de salir del fondo de la clasificación, aunque eso solo sería un punto en una larga lista de necesidades para un coche que sufre en el arrastre.

"El mayor desafío es intentar minimizar el deslizamiento y, al mismo tiempo, tratar de ser rápido", explicó Pérez."Todo depende del nivel de deslizamiento; para algunos coches con menos agarre, el neumático blando ha funcionado mejor. Creo que la pista también estará muy diferente mañana. Así que sí, será una carrera interesante".