La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cierra el segundo año de su mandato con los ojos puestos en la inversión como pieza clave para repuntar la economía. A diferencia del sexenio anterior en el que se estableció una relación tirante con el empresariado mexicano, Sheinbaum ha asumido un papel central en la interlocución con la iniciativa privada para dar mayor celeridad a los proyectos en el país. En los últimos meses, se han destrabado más de una veintena de proyectos, principalmente en el sector eléctrico, por un valor de unos 3.750 millones de dólares, de acuerdo con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). La urgencia de elevar la inversión en México corre en paralelo al lento desempeño de la actividad económica. En 2025 el Producto Interno Bruto (PIB) creció solo un 0,8% y para ese año el pronóstico de la Secretaría de Hacienda apunta a un crecimiento ligeramente mayor de entre 1% y 2%.

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