Este miércoles, a las 9:00 horas, en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, la directora de Evidencia de Pivotes, Soledad Hormazábal, y la directora ejecutiva de Horizontal, María José Abud, presentarán el estudio Diagnóstico y propuestas para enfrentar la crisis de empleo.
La entrega del análisis se realizará justo en momentos en que el gobierno anunció -el lunes- su plan laboral, que apunta a crear más de 100 mil empleos y que Hormazábal desglosó en Desde la Redacción, el programa de streaming de La Tercera.
Entrevistada por los periodistas Carlos Alonso y Rodrigo Álvarez, la economista planteó que es un “plan muy bien pensado” pero apuntó también a la necesidad de poner en el horizonte “las reformas estructurales en el mercado laboral”.
¿El paquete que presentó el Ejecutivo va en la dirección correcta?
Va en la dirección correcta para hacerse cargo del tema más de corto plazo, que tiene que ver con el ciclo económico. El desempleo que tenemos tiene dos grandes fuentes. Hay un tema que es el de corto plazo, que es asociado al ciclo, que tiene que ver precisamente con que la economía está creciendo muy poco -sin crecimiento sabemos que no hay empleo-, y este plan lo aborda bien: se crean empleos, podríamos decir, más para la emergencia. Pero hay una parte que es la más relevante del desempleo, que tiene que ver con cambios estructurales que se tienen que hacer en nuestra legislación, que permitan que el sector privado vuelva a dinamizar también la creación de empleo. En el último IPoM del Banco Central se ve claramente que la actividad no está creando todos los empleos que se esperarían (...).
¿Cómo se explica eso?
Están los aumentos de costos laborales que han sido muy importantes, asociados al aumento tan fuerte del salario mínimo, también asociado a la ley de 40 horas; a la, en mi opinión, muy necesaria reforma de pensiones, pero que efectivamente aumenta las cotizaciones profesionales, y también a que Chile está muy expuesto a la automatización, lo que afecta principalmente a jóvenes.
¿Una pésima mezcla?
Sí, una pésima mezcla. Eso ha llevado a que la tasa de desempleo, que es compatible con una inflación estable, que uno podría decir que es la tasa natural de desempleo, haya aumentado durante los últimos 10 años entre 1 y 2 puntos adicionales. Eso es bastante. Además, sobre esa tasa estamos con un adicional, que es lo que tiene que ver con el ciclo.
¿En qué proyectos, considerando las cifras de desempleo, debiera poner más énfasis el gobierno?
Para el tema del desempleo, y particularmente el de las mujeres, el proyecto de ley de Sala Cuna es fundamental (...). El que flexibiliza las 40 horas también me parece muy importante (...). El contrato por horas, siendo un muy buen proyecto, va a ayudar más a que las 650.000 personas que están trabajando tiempo parcial involuntario puedan complementar ingresos, lo cual también es muy importante, pero el contrato por hora no es idealmente el tipo de trabajo para que sea tu fuente principal de ingresos.
El gobierno ha querido transmitir que el plan está asociado a la megarreforma, que es más de largo plazo
En el fondo este plan, fuera del subsidio a la contratación, que es muy necesario, además tiene otros elementos: acelera inversión, inyecta nueva inversión pública, todo eso genera empleo transitoriamente. La ley de Reconstrucción va a significar más crecimiento en un periodo un poco más largo de tiempo y ahí, evidentemente, vamos a tener más empleo en la medida que crezca. Lo que detecta el Banco Central es que hoy este nuevo crecimiento estaría generando menos empleo que lo que generaba antes. Entonces, ¿qué hacemos para que la ley de Reconstrucción, que va a generar más crecimiento, signifique una fuerte creación de puestos de trabajo? Para eso, una cosa que se mencionó muy a la pasada, en mi opinión, en el anuncio de ayer: la clave son las reformas estructurales en el mercado laboral para que volvamos a generar muchos empleos cuando crece el país, que esperamos que crezca asociado a la ley de Reconstrucción. Me gustaría que esto se viera como un paquete que va a dos velocidades. Una velocidad para hacer frente al corto plazo, la crisis inmediata, y otra velocidad para hacernos cargo de los temas estructurales, que están explicando que el día de hoy el sector privado contrata menos.
¿Cuándo podríamos ver que este plan tenga efecto en las cifras de desempleo, según su experiencia?
Respecto de mi experiencia, sin plan de empleo habríamos experimentado una rebaja del desempleo hacia final de año, por lo del tema estacional (...). Lo bueno de este plan es que es de ejecución bastante rápida. Los resultados los debiéramos ver bastante rápido porque los subsidios ya están en marcha, se aumentaron cupos, pero ya está funcionando. Además, la inversión pública que se potencia es de rápida ejecución. Es un plan muy bien pensado en términos de los plazos en los que se debiesen ver las respuestas.
¿Le parece que 100.000 puestos de trabajo para un millón de desempleados es suficiente?
Me parece que desgraciadamente no es suficiente. Estamos hablando de una baja acotada en el desempleo (...), pero creo que el gobierno está impulsando esta agenda de empleo que es más amplia y que en el fondo va a permitir que el sector privado, que es el principal motor del empleo, vuelva a contratar, y con fuerza, en la medida que el país vuelva a crecer. Creo que el gobierno está apuntando bien las fichas (...). Y la gran reforma que viene debiese ser una agenda completa en materia laboral.




