La inclusión financiera para las mujeres en México ha comenzado a romper con el molde tradicional de la banca. Más allá del ahorro y la gestión de recursos, instrumentos como la Cuenta SOMOS de Banco Azteca han vinculado la gestión económica cotidiana con el acceso preventivo a la salud, lo que ha permitido poner a disposición de sus usuarias más de 2.6 millones de chequeos médicos y más de 10.4 millones de accesos a consultas de medicina general desde 2023.
Al cierre de septiembre de 2026, el producto financiero reportó un padrón de 652 mil 200 cuentas activas. Este volumen refleja un cambio de paradigma en el sector: vincular una tarjeta de débito a un catálogo integral de asistencias.
“La inclusión financiera tiene más valor cuando los productos responden a necesidades reales de las personas. En el caso de las mujeres, contar con una cuenta no sólo significa tener un lugar para administrar su dinero; también puede significar tener acceso a herramientas que acompañen otras dimensiones de su vida”, explicó Gabriela Hernández, directora ejecutiva de Afiliación y Captación de Banco Azteca.
Diagnóstico oportuno en campo
En el marco de las jornadas de sensibilización sobre el cáncer de mama, la estrategia preventiva se llevará directamente a las calles. La institución pondrá en marcha, del 12 al 31 de octubre, la iniciativa “Ruta de la Prevención”, desplegando unidades móviles en distintos puntos de venta para realizar mastografías y ultrasonidos de forma gratuita.
La medida busca eliminar las barreras económicas y de traslado que suelen retrasar la detección temprana, abriendo el servicio tanto a clientas de la entidad como a mujeres de las comunidades donde operarán los módulos.
Hernández destacó que la apuesta apunta a una relación integral con el sistema financiero: “Queremos que la relación de las mujeres con la banca vaya más allá de una cuenta. La posibilidad de administrar su dinero, ahorrar y contar con herramientas que les ayuden a atender otras necesidades forma parte de una inclusión financiera más completa”.
Con esta base de más de 652 mil usuarias, la iniciativa consolida un modelo en el que el respaldo financiero opera a la par de la prevención médica y la calidad de vida de las mujeres mexicanas.




