Por ahí dicen que siempre hay una primera vez para todo y eso fue lo que vivió Stray Kids en México. Su tercera visita en el país no fue con un show en solitario, la banda coreana no dudó en llegar con un festival de su creación, en donde la mitad del cartel son compatriotas y la otra, locales, y además tuvieron como invitado especial al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, quien acompañado por la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, disfrutó desde uno de los palcos el show.

Sí, el StrayCity aterrizó en el Estadio GNP Seguros de la CDMX, la última parada de su gira por tres países –Colombia, Argentina y México– y no dejó espacio para que ninguna de las 60 mil almas se aburriera anoche.

Y para comenzar la velada J.Y. Park, productor y fundador de JYP Entertainment, la casa de Stray Kids, fue el encargado de presentar, en español, al diplomático coreano y a la servidora pública mexicana, así como a los chicos.

Con nachimbongs (lighsticks) en mano, las STAY estaban listas para recibir a sus idols, quienes aparecieron en el escenario acompañados de un ejército de bailarines con quienes dieron voz y movimiento a Topline, S-Class, Bounce Back, MANIAC y DOMINO.

Regresamos a México después de un año, ¿nos extrañaron? ¡No manchen!”, lanzó Bang Chan. Arrancando la ovación de las chicas que siguieron cada uno de los movimientos de los jóvenes a lo largo de los más de 90 minutos que hicieron vibrar al público.

Tras una breve salida del escenario mientras sus músicos hicieron un interlude, los Stray Kids volvieron al escenario cobijados por un dragón que se proyectó en la pantalla, mientras ellos lucieron ropa urbana, cubierta con un durumagi, dándole ese toque tradicional a Divine.

Stray Kids son energía pura contenida en siete personalidades que cuando se unan en el escenario logran sincronizar a 60 mil personas para cantar Walking On Water y God’s Menu al unísono, mientras los nachimbongs bailan sincronizados de adelante para atrás, y ellos… ellos hacen que cada detalle sea una explosión, como cuando aparecen con un nuevo vestuario que los define a cada uno.

Y las chicas, ellas tienen a su favorito, pero sin duda Felix es el que más despierta pasiones entre las fans que deliran cuando el chico baja un poco sus lentes de sol para dejar ver sus ojos, o Bang Chan deja ver su abdomen descubierto mientras pregunta en español “¿la están pasando bien?”, la respuesta es obvia: gritos ensordecedores de aprobación.

En este punto el público estaba enloquecido, y por esta razón al terminar la rola, Bang Chan les hizo un recordatorio a los presentes. “Viendo este ambiente, parece que nadie se quiere ir hoy a casa. ¿Ustedes tampoco se quieren ir? Vamos a ver qué tanto. Antes de pasar a la siguiente parte, ¿podemos hacer un anuncio importante?

“Sé que hay mucha gente que nos visita hoy y hay muy poco espacio, queremos que se cuiden muy bien y no se empujen. Queremos que si alguien de su alrededor está lastimado o necesita ayuda, se apoyen entre ustedes”, dijo el rubio.

Así llegó Chk Chk Boom con una locura única, a la cual le siguió Social Path, LALALALA, This & That y Side Effects, las cuales correspondieron sólo a la primera mitad del show de los coreanos.

ANTES DE LA LOCURA

Cerca de las siete de la noche, la mexicana Renee fue la encargada de abrir la fiesta inmersiva e inclusiva que los Stray Kids organizaron en la capital del país. Con un set de aproximadamente 40 minutos comenzó a calentar el ambiente.

Una de las ideas del StrayCity es que los artistas locales se alternen con los coreanos, por eso Renee fue la primera y luego tocó el turno a Nexz, con Yu, Tomoya, Haru, So Geon, Seita, Hyui y Yuki.

“Se siente mucha energía aquí”, señaló Tomoya, quien junto con los otros seis dieron muestra, por 50 minutos, de su talento al cantar y bailar.

Andrés Obregón puso de nueva cuenta el espíritu mexicano en el escenario y convirtió su show en un gran coro.