Cuatro carabineros de la región de O’Higgins fueron detenidos y desvinculados de la institución, en el marco de una investigación que apunta a una agrupación criminal dedicada a la sustracción y comercialización de vehículos robados. Junto a los exuniformados también fueron capturados un expolicía y siete civiles.
Los ahora exfuncionarios son investigados por su presunta participación en estos hechos y se les acusa de falsificación de instrumento público, aparentemente para facilitar la venta de automóviles de origen ilícito.
Ante el caso, el biministro del Interior y Segpres, Claudio Alvarado, recalcó que el ejercicio de la función pública debe desarrollarse bajo criterios de probidad. “Aquellas personas que se alejen de esos criterios tendrán que sufrir las consecuencias y los castigos que la ley contempla para ese tipo de situaciones”, sostuvo.
“Sufrirán todo el rigor de la ley”
El secretario de Estado agregó que las policías deben adoptar medidas administrativas frente a situaciones de esta naturaleza y facilitar las diligencias del Ministerio Público.
En ese sentido, afirmó que, si se determina la culpabilidad de los involucrados, “sufrirán todo el rigor y el castigo de la ley”.
En la misma línea, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, afirmó que “para el Gobierno no hay espacio para la corrupción” y sostuvo que cualquier funcionario público que se vea involucrado en hechos contrarios a la probidad “va a recibir las sanciones que correspondan”.





