Un histórico dictamen judicial se dio a conocer en la región del Biobío, donde el tribunal dictó sentencias que suman casi 1.000 años de cárcel en total para los 18 condenados por el atentado perpetrado contra el Molino Grollmus. La resolución pone fin al juzgamiento de uno de los ataques armados más violentos ocurridos durante 2022 en la comuna de Contulmo.
Tras la lectura del fallo, el fiscal regional subrogante de la zona, Michelangelo Bianchi, detalló la diferenciación en los tramos de condenas aplicados a los adultos involucrados. 5 de los 18 culpables recibieron condenas de más de 80 años de presidio, siendo las máximas condenas. Otros cinco fueron condenados a 65 años y cinco con 35 años. Dando un total de 1.055 años para los 18 imputados.
La autoridad persecutora precisó que “dentro de los grupos de sujetos principalmente habían mayores de edad y menores adolescentes”, añadiendo que entre los adultos “hubo dos grupos, unos que recibieron unas penas más altas que sumaron cerca de 84 años entre todos los delitos”, debido a que “no tenían irreprochable conducta anterior, no se encontraban en esa calidad, a diferencia de los otros que recibieron cerca de 64 años”.
Liderazgo de la Resistencia Mapuche Lafkenche y desglose de penas
Respecto a la situación de los jóvenes que participaron en el ataque armado, la Fiscalía Regional del Biobío acotó que la justicia debió ceñirse a la legislación sobre responsabilidad penal juvenil. Sobre este punto, Bianchi puntualizó que “a diferencia de los menores adolescentes que tienen un régimen especial de aplicación de pena”, las sanciones para los adultos respondieron directamente a la gravedad de los ilícitos cometidos.
Durante el desarrollo del juicio oral, el Ministerio Público logró fundamentar la estructura de mando empleada por la orgánica radical Resistencia Mapuche Lafkenche (RML). El fiscal subrogante destacó la posición estratégica del imputado Federico Astete, señalando que “en el juicio se planteó la hipótesis del liderazgo dentro de la Resistencia Mapuche Lafkenche”.
Vías de evacuación y calificación de atentado terrorista
En esa misma línea, el persecutor ahondó en la forma en que operaba la cúpula del grupo armado en la provincia de Arauco. Bianchi explicó que “se planteó que existían varios liderazgos territoriales respecto de la orgánica o cómo se producía la organización de esta Resistencia Mapuche Lafkenche”, añadiendo que en el caso del atentado al molino “se planteó la opción de que él lideraba con instrucciones precisas de organización y las vías de evacuación luego del atentado”.
View this post on Instagram





