PARÍS.— Las fuerzas de seguridad en Francia “no tienen instrucciones de enfrentarse a los estudiantes” que protestan, afirmó el gobierno francés, que suspendió el uso de granadas aturdidoras bajo presión por las denuncias de violencia policial.

Cientos de estudiantes, policías y personal docente han resultado heridos desde que comenzó el movimiento que exige mejores condiciones en las escuelas secundarias.

Se han registrado casos especialmente graves, como el de un adolescente que perdió una mano a causa de una granada aturdidora.

Otro caso muy mediático es el de un adolescente de 17 años que acusó a un policía de intentar ahogarlo mientras intentaba detenerlo cerca de un arroyo en Belfort.

Además, otro estudiante de 14 años perdió varios dientes por el estallido de una granada de gas lacrimógeno a muy poca distancia.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció que se suspenderá el uso de granadas aturdidoras en las protestas estudiantiles.

Más tarde, el primer ministro, Sébastien Lecornu, afirmó que las fuerzas de seguridad “no tienen instrucciones de enfrentarse a los estudiantes” secundarios, durante un discurso en vísperas de una nueva jornada de protesta prevista para hoy.

Lecornu habló justo cuando el Parlamento empezó a estudiar el controvertido proyecto de presupuestos de 2027 con el que el gobierno propone un ajuste de 60 mil millones de dólares para limitar el elevado déficit y una deuda pública récord.

Las protestas han derivado ocasionalmente en violencia. El gobierno ha reportado 215 estudiantes, 715 policías y 85 miembros del personal docente heridos.

Más de 6 mil 500 personas, en su mayoría menores, fueron arrestadas en el marco de esta movilización para reclamar mejores condiciones en los liceos.