Los países socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) deben buscar una mayor integración regional en la industria farmacéutica, porque la pandemia de Covid-19 demostró lo importante de dicho sector para la salud de la población de la región, de acuerdo con México ¿Cómo vamos?
En el documento "El proyecto Norteamericano, por qué el T-MEC importa para la resiliencia de las cadenas de producción y la seguridad económica de América del Norte", la organización consideró que la región "necesita su propio clúster farmacéutico regional".
Mientras el mercado de farmacéuticos en el mundo ascendió en el 2025 a 1.77 billones de dólares, el 42% se consumió en Norteamérica, con un total de 740 mil millones de dólares, de los cuales solamente los estadounidenses concentraron 520 mil millones de dólares.
En equipo médico el tamaño del mercado en 2026 se estimó en 605 mil millones de dólares, de los cuales Estados Unidos concentra 210 mil millones de dólares y México y Canadá 20 mil millones de dólares.
"La obtención de productos farmacéuticos en Estados Unidos sigue siendo mucho menos integrada a nivel regional que en dispositivos médicos".
Al segundo trimestre de 2026, Canadá suministró el 2.6 % de las importaciones farmacéuticas de mercado estadounidense y México apenas el 0.4 %.
Mientras que, cinco economías europeas, Irlanda, Alemania, Suiza, Bélgica e Italia, en conjunto aportaron más de la mitad.
Si bien, el objetivo no debería ser la autosuficiencia, se deben identificar los medicamentos, ingredientes activos e insumos críticos en los que se requiere una mayor capacidad de producción en la región.
Una de las metas podría ser reducir la dependencia concentrada de Norteamérica del exterior, al tiempo de preservar la asequibilidad y la competitividad.
Añadió que la seguridad económica de Norteamérica va más allá de la agroindustria y la infraestructura de Inteligencia Artificial, porque también los medicamentos y los dispositivos médicos son esenciales para la competitividad de la región y su capacidad de responder a crisis, como lo mostró la COVID-19.
"La pandemia expuso el riesgo de cadenas de suministro de salud lejanas y concentradas. El enfoque regional no debería ser tratar de producirlo todo, sino identificar qué productos e insumos son críticos y dónde la coproducción regional es viable a corto y largo plazo, apoyada por inversión regional y desarrollo de capacidad industrial", explicó la organización
Añadió que "la región debería aprovechar el éxito de la especialización transfronteriza en dispositivos médicos y extender este modelo a productos farmacéuticos clave". Los estadounidenses tienen una plataforma de investigación y desarrollo importante, mientras que Canadá también tiene una sólida investigación y desarrollo clínico.
En tanto que México cuenta con capacidad de manufactura, una fuerza laboral calificada y capacidades de producción transfronteriza.
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