El general director de Carabineros, Marcelo Araya, se trasladó hasta Los Ángeles tras la muerte del sargento segundo Jaime Urrea Burgos, funcionario que falleció durante un procedimiento por violencia intrafamiliar ocurrido la noche del domingo en la comuna de Quilleco, región del Biobío.
“Estamos aquí en Los Ángeles con mucho pesar, con mucho dolor, por el fallecimiento del sargento segundo Jaime Urrea Burgos”, señaló la autoridad policial, quien destacó que se trataba de un funcionario con casi 19 años de servicio y una “carrera ejemplar”.
Según detalló Araya, el uniformado había prestado servicios en Santiago, específicamente en las comisarías 44ª y 26ª, además de haberse perfeccionado en la Escuela de Suboficiales. Posteriormente, fue destinado al Retén Canteras, dependiente de la 1ª Comisaría de Los Ángeles.
“Muy reconocido, muy admirado, como hemos tenido varios testimonios y, por lo tanto, duele. Duele precisamente que uno de los nuestros haya fallecido y hoy día no podamos contar con él”, agregó.
Respecto del procedimiento, el general director explicó que Carabineros recibió llamados realizados por los hijos de la víctima de violencia intrafamiliar, quienes alertaron que estaba siendo agredida. “Me centro en la llamada ya desesperada de los familiares, de querer terminar esta situación y dar cuenta precisamente a Carabineros para ver la forma de cómo poder solucionarlo”, sostuvo.
En ese contexto, Araya precisó que existen registros de dos llamados previos, tras los cuales personal policial concurrió al domicilio. Fue en ese contexto que se produjo el disparo que terminó con la vida del sargento Urrea. Consultado sobre la eventual presencia de armas en la vivienda, indicó que esos antecedentes forman parte de la investigación.
“El detalle de lo que son las llamadas, todo eso es parte de la indagatoria, de la investigación que se debe realizar. Seguramente ahí, en todo lo que es el proceso, se van a establecer todos estos detalles”, explicó.
Sobre eventuales denuncias anteriores por violencia intrafamiliar en el mismo domicilio, el jefe de Carabineros sostuvo que, de manera preliminar, no existen registros asociados. En tanto, señaló que el detenido tendría algún antecedente previo, aunque aclaró que todavía no contaba con el detalle de esa información.
Finalmente, Araya informó que durante la jornada se reuniría con la viuda del funcionario para coordinar el retiro del cuerpo desde el Servicio Médico Legal, además de la ceremonia religiosa y el funeral.
“Nuestro último mensaje es decir que detrás de este uniforme sí hay personas que vamos a seguir trabajando, que en honor a quienes caen en acto de servicio vamos a renovar con más fuerza nuestro juramento de servicio”, cerró.





