A 16 años del rescate de los 33 mineros de la mina San José, la historia vuelve a ser revisitada desde una perspectiva inédita con El rescate de los mineros chilenos: Carrera contra el tiempo, documental de National Geographic que estrena este 26 de septiembre en Disney+.

Entre los protagonistas aparece Igor Proestakis, entonces un joven de 24 años que participó en la planificación de una alternativa de perforación que terminó transformándose en el denominado Plan B y, posteriormente, en la principal vía utilizada para llegar hasta los trabajadores atrapados a casi 800 metros bajo tierra.

Igor Proestakis - National Geographic

Hoy, 16 años después, Proestakis reconoce que volver sobre aquellos días genera nostalgia, pero también una reflexión sobre la magnitud de lo ocurrido.

“Yo estuve 39 días trabajando sin parar en el proyecto. Fui la única persona del Plan B que no se fue nunca”, recordó en conversación con ADN.cl. “Mi compromiso fue al 100. Mirar hacia atrás uno lo ve con cariño porque, al final, qué mejor que todo el esfuerzo que uno puso para salvar a 33 personas rindió frutos”, sumó.

“Era difícil dormir en la noche...”

Proestakis tenía apenas 24 años cuando llegó a la mina San José. Su propuesta terminó siendo escuchada por Andrés Sougarret, líder del procedimiento de rescate, quien decidió darle espacio a la alternativa planteada por el joven profesional.

“Tuve la suerte de estar en el lugar indicado y de tener la oportunidad de conversar con la gente indicada y tener el conocimiento también indicado. Se alinearon los planetas”, explicó.

El rescate de los mineros chilenos: Carrera contra el tiempo

Pero detrás de esa oportunidad también existía una enorme responsabilidad. Las decisiones de ingeniería ya no tenían solamente consecuencias técnicas o económicas, podían determinar la vida de 33 personas.

“Acá era una carga tremenda. No solamente para mí, todos los que estábamos en rescate, tomar cada decisión era muy complejo”, relató. “Era difícil dormir en la noche después de tomar decisiones. Todo era muy complicado”, añadió.

La marca Chile en alto

Con el paso del tiempo, esa experiencia terminó marcando su vida profesional. Proestakis continuó ligado a la minería y la perforación, donde actualmente realiza cursos y capacitaciones.

Pero su principal reflexión apunta al lugar que Chile ocupó frente al mundo tras el rescate. “Después del rescate en San José, la marca Chile se fue para arriba”, sostuvo. A su juicio, el país también modificó su mirada sobre la seguridad minera.

El rescate de los mineros chilenos: Carrera contra el tiempo - National Geographic

“Creo que hay un antes y un después definitivamente en la historia de la minería. No solamente en Chile, yo creo que a nivel mundial”, afirmó.

Para Proestakis, además, existe una enseñanza que sigue vigente 16 años después, reconocer las capacidades desarrolladas en el país. “Tenemos que creernos un poco más el cuento y entender que esto no fue casualidad”, planteó.

“El rescate de los 33 mineros fue llevado a cabo por algunos de los mejores geólogos e ingenieros de minas que tenemos en Chile y que son algunos de los mejores del mundo”, cerró.