En las paradisíacas playas de Costa Rica, Tita Ureta contrajo matrimonio en 2022 con la leyenda del skate Spiro Razis.

Y aunque aquel día llovió, la pareja estuvo acompañada por varios amigos y familiares que llegaron hasta la Playa Santa Teresa.

Sin embargo, dicho matrimonio no tuvo validez en Chile, por lo cual la periodista y el skater decidieron hacerlo oficial hace algunos meses.

Según contó en el podcast Relaja2, de Tiempo X, organizó con su marido un viaje a Los Andes donde contrajeron matrimonio por el civil.

“Te digo la verdad, nos casamos. Hace muy poco con Spiro fuimos los dos a Los Andes, solos, a casarnos porque no habíamos convalidado acá y nos casamos aquí en Chile, en el Registro Civil”, relató.

“Me casé de nuevo como hace cuatro meses... Saqué una hora. Lo conversamos. Yo estaba casada en Costa Rica y en Chile no”, continuó.

La decisión la tomaron netamente por su hija Cala. “Por tema de la guaguita, que a veces hay cosas que son más fáciles, dijimos: ‘ya bueno’, y nos fuimos a casar a Los Andes”, aseguró.

La celebración fue austera, ya que sólo estaban ellos dos. “Celebramos en un restaurante ahí, a la vuelta de la plaza de Los Andes”, recordó. “Y le contamos ahí a la gente que nos habíamos casado”, cerró.

Una larga historia de amor

Según ha contado en diferentes entrevistas, Tita tiene 16 años de diferencia con su marido, a quien vio por primera vez cuando ella tenía 12.

“Estábamos en un restorán comiendo con mi papá y con mi hermano, los tres, y entra un gallo con su polola al local. Y mi hermano dice algo como, ‘rason rasis’. Y yo le digo, ‘¿qué es eso?’. Me dice, ‘no, Spiro Razis’. Le repito: ‘¿Qué es eso?’ Y mi hermano me comenta que él es el mejor de Chile y está en Latinoamérica, no sé qué, bla bla blá. Y yo, 12 años, súper coqueta, toda la vida he sido súper coqueta”, aseguró en conversación con María Luisa Godoy en Mamá por siempre.

Después de eso, se volvieron a ver cuando ella tenía 20 años y trabajaba en un local que arrendaba tablas de snowboard y desde entonces no se separaron más.