La exministra del Interior, Carolina Tohá, cuestionó la decisión del Gobierno de incorporar a Chile al Escudo de las Américas, iniciativa de coordinación internacional impulsada por Estados Unidos para enfrentar el crimen organizado transnacional.
A juicio de la Exsecretaria de Estado, el país debió evaluar con mayor cautela los alcances de la adhesión.
“Creo que es una decisión que tiene muchos riesgos”, señaló Tohá, quien advirtió que la iniciativa está vinculada a la actual forma de entender la política exterior del Gobierno estadounidense y planteó dudas respecto del respeto al derecho internacional y los estándares de derechos.

La exministra sostuvo que Chile enfrenta un escenario particularmente sensible debido a su posición estratégica, mencionando entre otros elementos los minerales críticos y los pasos interoceánicos, como el Estrecho de Magallanes. En ese contexto, afirmó que la política exterior debe considerar con mayor atención los intereses del país.
Tohá también marcó una diferencia entre cooperar internacionalmente contra el crimen organizado y adherir al Escudo de las Américas. “La colaboración internacional en el tema de combate al crimen organizado es algo vital”, afirmó, pero sostuvo que existen otros mecanismos para profundizar el intercambio de información y la cooperación en seguridad sin necesariamente incorporarse a esta iniciativa.
“No es necesario comprarse todo el encuadre del Escudo de las Américas para colaborar en materia de seguridad”, planteó la extitular del Interior del gobierno de Gabriel Boric.
Sus reparos se producen luego de que el Ejecutivo oficializara la adhesión de Chile, definiendo la instancia como un marco de coordinación voluntaria para combatir el crimen organizado y destacando el acceso a información, sistemas de análisis de datos, capacitación policial y coordinación fronteriza. El Gobierno también ha señalado que cada Estado actuará conforme a sus obligaciones legales nacionales e internacionales.
Tohá insistió en que no plantea necesariamente “dar un portazo” a Estados Unidos, pero llamó a conducir la relación con mayor cuidado y evaluar las implicancias de la decisión antes de profundizar la participación chilena.





