Calles deterioradas, baches, zonas con iluminación insuficiente y espacios públicos que requieren mantenimiento forman parte de los problemas que todavía enfrentan habitantes de Toluca, a pesar de los trabajos de rehabilitación emprendidos por el gobierno municipal durante 2026.
Bajo la administración del alcalde Ricardo Moreno Bastida, el Ayuntamiento ha reconocido que la capital mexiquense arrastra un rezago histórico en infraestructura y servicios públicos. En marzo, el gobierno municipal puso en marcha un programa intensivo de bacheo. Sin embargo, las condiciones de algunas vialidades continúan siendo motivo de reclamo ciudadano. En junio, durante una sesión abierta de Cabildo, habitantes solicitaron trabajos de bacheo, reencarpetamiento y colocación de nuevas luminarias en distintas comunidades y colonias del municipio.
El problema también alcanza al alumbrado público. De acuerdo con información presentada por el propio Ayuntamiento en agosto, existe un rezago que alcanza 17 mil calles cerradas o privadas sin iluminación, mientras que el municipio calcula que serían necesarias alrededor de 57 mil luminarias adicionales para cubrir la demanda.
La falta de iluminación adquiere relevancia cuando se habla de seguridad. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI registró que 71% de la población adulta de Toluca consideraba inseguro vivir en la ciudad al cierre de junio de 2026.
En septiembre, el gobierno municipal informó que mantenía más de 40 obras de infraestructura en ejecución y que preparaba otras 12 para los últimos meses del año.
El propio gobierno municipal reconoce que el deterioro de la infraestructura es un problema acumulado. En julio, Moreno Bastida señaló que recibió una ciudad con rezagos en servicios públicos y anunció como objetivo ampliar la cobertura de alumbrado.
La demanda de los habitantes se mantiene: calles transitables, iluminación suficiente y espacios públicos en condiciones adecuadas. Para los vecinos, estos servicios no sólo tienen impacto en la movilidad, sino también en la manera en que perciben y utilizan sus calles, particularmente durante la noche.
Así, a más de año y medio del inicio de la actual administración, Toluca enfrenta el reto de convertir los programas de rehabilitación anunciados en mejoras visibles y sostenidas en las distintas zonas del municipio.

