Pedro Berríos, jefe de la Unidad de Emergencias de Sernageomin, abordó esta jornada el devastador aluvión que afectó a la comuna de Las Condes la jornada de ayer, y que dejó hasta ahora más de 2 mil viviendas afectadas.

Según explicó el experto, lo que ocurrió técnicamente hablando es un fenómeno llamado flash flood, “que corresponde a una remoción en masa tipo aluvión que ya nos había venido pasando en otras localidades de nuestro país”.

“Todos podemos recordar lo que pasó en Lota, hace un par de semanas atrás, en Valdivia a comienzos del mes de agosto, y obviamente todo lo que pasó en Antofagasta también durante los últimos meses”, señaló en entrevista con Radio Agricultura. “Estos fenómenos son el ejemplo real del fenómeno del Niño que está impactando a nuestro territorio nacional, y es parte de la realidad de estas lluvias que son muy intensas en corto periodo de tiempo y que generan este tipo de fenómenos”.

En este sentido, la autoridad indicó que la zona donde se genera este aluvión fue investigada por Sernageomin en el mes de febrero de este año a solicitud del propio municipio de Las Condes.

“El municipio de Las Condes nos pidió a nosotros un análisis técnico de la zona, producto de un evento de remoción en masa que ocurrió en febrero de este año”, sostuvo. Ante esto, el personal técnico llegó a la zona y emitió un informe que se entregó a las autoridades, tanto comunales como de Senapred con recomendaciones para medidas preventivas que van desde la señalización para indicar que es una zona de peligro luvional, a obras de mitigación estructural, como la creación de piscinas contenedoras de aluviones.

Consultado sobre si la municipalidad había iniciado alguna de estas obras de mitigación recomendadas, Berríos indicó que lo desconocía.

“Por lo menos lo que hemos escuchado por la prensa es que estaban comenzando el inicio de horas de mitigación”, señaló, añadiendo que por las lluvias que se han registrado es muy difícil implementar este tipo de obras en invierno.

Y añadió: “De hecho, la misma alcaldesa señalaba que ya están iniciando la instalación de mallas dinámicas en la zona alta de Las Quebradas. Eso, por ejemplo, si hubiera estado instalado, hubiera evitado que bajaran los bloques grandes, las rocas grandes, pero no hubiera evitado que bajara el flujo de barro”.

En este sentido, Berríos indicó que este tipo de obras de mitigación con lo que ocurrió ahora, se va a tener que implementar muy rápidamente porque, independiente que estamos saliendo de un invierno, “es altamente probable que tengamos una primavera lluviosa y un verano lluvioso”.

Estos fenómenos, añadió, “no son extraños”, y “lo más probable que sean más recurrentes”.

“Acá el llamado, más que a generar alguna situación como de alarmismo o pánico, es informarse, hay que conocer el territorio”, sostuvo, añadiendo que que Sernageomin, por décadas, ha estudiado los suelos de Chile, su geografía y su geología, “y tenemos mapas de peligro que se han emitido y entregado a muchos municipios”.

Asimismo, hizo un llamado a los municios a actualizar sus planes de emergencia en base a los informes técnicos que han emitido, apuntando a que las quebradas pueden activarse en períodos cortos.

“Es el momento oportuno de que estos municipios que viven en estas zonas de precordillera y cordillera actualicen sus planes de emergencia, consideren estas zonas de peligro como un peligro real, y que si se generan estas lluvias en poco periodo de tiempo sobre estas quebradas, se van a activar”, sostuvo.

“Esa es nuestra recomendación como organismo técnico, el llamado a la prevención y a considerar los estudios técnicos que hemos hecho en el pasado”, añadió.