El seremi de Seguridad Pública de la Región Metropolitana, Juan Andrés Barrientos, anunció la instalación de carabineros de punto fijo durante las 24 horas en dos centros de salud de Puente Alto, tras el ataque que afectó al CESFAM Cardenal Raúl Silva Henríquez, en Bajos de Mena.
La medida fue instruida por el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, en coordinación con el general director de Carabineros, Marcelo Araya, con el objetivo de reforzar la protección de los funcionarios y prevenir nuevos episodios de violencia. El segundo recinto que contará con vigilancia permanente será el CESFAM Karol Wojtyla.

En declaraciones en el lugar, Barrientos explicó que la llegada de Carabineros durante los incidentes no fue inmediata porque los efectivos debían contar con medidas de protección adecuadas ante las barricadas y los destrozos registrados.
“Se esperó a que llegase personal de COP, radiopatrullas, de forma segura para poder proceder en el lugar”, sostuvo la autoridad, quien agregó que se busca evitar exponer a los funcionarios policiales a posibles ataques con piedras, escombros o armas.
Respecto del retiro previo de los carabineros de punto fijo, el seremi indicó que se están solicitando explicaciones formales a la institución. Según señaló, la decisión se habría tomado porque no se habían registrado ataques anteriores en esos establecimientos.
Barrientos también reconoció que existe un déficit de 5.800 carabineros, situación que, afirmó, se arrastra desde administraciones anteriores. En ese contexto, aseguró que el Gobierno trabaja para aumentar la dotación y reforzar las labores preventivas.
Además, planteó que los municipios pueden postular a programas de la Subsecretaría de Prevención del Delito y la Subdere para financiar medidas de seguridad, incluido el blindaje de dependencias interiores de los centros asistenciales.
Finalmente, anunció que presentarán una querella para perseguir a los responsables del ataque, mientras la PDI realiza diligencias para levantar evidencia y revisar cámaras de seguridad. El CESFAM afectado continúa sin atención debido a los daños, avaluados en más de $30 millones.






