El migrante venezolano herido por un agente migratorio en Austin tiene aún la bala incrustada en su espalda después de tres días del operativo de su detención. Este miércoles, el representante por Texas Greg Casar visitó a Wilber Garcés Pérez en el Centro de Procesamiento del Sur de Texas, en Pearsall, y aseguró que un médico de San Antonio lo evaluó y confirmó que requiere una cirugía para extraerle el proyectil.

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