El presidente Donald Trump impulsó de nueva cuenta una medida que impondría la pena de muerte a narcotraficantes, traficantes de personas y personas que maten a oficiales de policía.
En sus declaraciones, el mandatario también criticó que las políticas actuales de libertad bajo fianza se hagan sin dinero en efectivo.
Desde su regreso a la presidencia, Donald Trump mostró un fuerte interés en el incremento de la pena capital en contra de aquellos que cometan crímenes violentos y atroces a ciudadanos estadounidenses.
Donald Trump mantiene su postura a favor de la pena de muerte en Estados Unidos
Uno de los ejes centrales en la administración de Donald Trump es la promoción de la pena de muerte como estrategia que ayude a restablecer el orden en Estados Unidos.
En enero de 2025, el presidente firmó una orden ejecutiva para reestablecer la pena capital a nivel federal.
Desde entonces, el Departamento de Justicia se ha dado a la tarea de adoptar medidas para agilizar y fortalecer la aplicación de la pena de muerte, entre las que destacan el fin de la moratoria y nuevos métodos de ejecución.

Durante una conferencia de prensa en Texas, Donald Trump fue cuestionado por la ejecución fallida de Christa Pike, mujer que sobrevivió a dos dosis letales de pentobarbital en Tennessee tras ser condenada a muerte.
Al respecto, el presidente estadounidense calificó lo ocurrido como “muy interesante”. Y aunque no profundizó en el tema, puntualizó que una ejecución “no debería ser tan difícil”.
Christa Pike fue condenada por el asesinato premeditado en primer grado y conspiración de su compañera de estudios Colleen Slemmer, crimen que ocurrió en 1995.





