El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este jueves como una vergüenza los renovados ataques de Ucrania contra refinerías de petróleo rusas. En una entrevista con la cadena Newsmax, añadió que esa ofensiva encarece los precios mundiales de la energía.
Trump también arremetió contra su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, al afirmar que está menos dispuesto que Vladimir Putin a pactar el fin de la guerra.
Zelenski rompe la tregua energética de Trump
“Debería acabar pronto. Creo que, en realidad, ambos querrían ver terminar (la guerra)”, dijo Trump a Newsmax.
“Pero creo que Zelenski me resulta más difícil de tratar que Putin”, agregó el mandatario estadunidense.
El presidente ucraniano se reunió en Bruselas con el jefe de la OTAN, Mark Rutte, antes de unirse el viernes a una cumbre de la Unión Europea.
Trump había anunciado el domingo un alto el fuego energético entre Rusia y Ucrania, y desde entonces Kiev se había abstenido de atacar las refinerías rusas.
Sin embargo, Rusia lanzó una lluvia de ataques con misiles y drones, incluso contra centrales eléctricas, que dejaron sin luz a cientos de miles de personas.
Zelenski declaró al Financial Times que Ucrania ya no se abstendrá de atacar refinerías, porque Moscú incumplió la tregua.
“Se ha levantado la prohibición (de atacar refinerías). Se acabó”, declaró Zelenski al periódico.
Ucrania atacó ese día una refinería de Rosneft en la región de Riazán, al sureste de Moscú, que representa casi 5 por ciento de la producción rusa y abastece a la capital.
El gobernador Pavel Malkov afirmó en Telegram que un ataque con drones provocó un incendio en la refinería.
Starlink, refinerías y la ruptura con Washington
Según Kiev, los ataques con drones contra refinerías son su única respuesta a casi cinco años de bombardeos y han provocado escasez de combustible en Rusia. Trump, en tanto, enfrenta presión para bajar el precio del diésel, en máximos históricos desde que comenzó la guerra con Irán.
Zelenski consideró que los cambios de esta semana en la versión militar de los receptores Starlink, que limitaron el pilotaje de sus drones, fueron una decisión política.
“No fue un problema técnico, fue una decisión deliberada”, dijo Zelenski al Financial Times.
El presidente ejecutivo de SpaceX, Elon Musk, respondió en redes sociales sobre el uso de la versión militar, conocida como Starshield.
“Los sistemas Starshield son propiedad del Gobierno de Estados Unidos y están controlados por él. Cualquier limitación en cuanto a velocidad o uso la decide el ejército estadounidense y, en última instancia, el presidente”, escribió Musk.
Al ignorar de facto la exigencia de Trump, Zelenski corre el riesgo de agravar la mayor ruptura entre Kiev y Washington desde la invasión rusa de febrero de 2022.
Trump mantiene una relación tensa con Zelenski, a quien reprendió en la Casa Blanca en febrero de 2025. Su giro contra Kiev de los últimos días casi no tiene precedentes: levantó de forma repentina las sanciones al diésel ruso y luego instó a Ucrania a sustituir a Zelenski.
A los ucranianos les preocupan las consecuencias en el campo de batalla. Funcionarios ucranianos informaron que no han recibido las habituales alertas satelitales sobre misiles rusos inminentes. Trump negó haber retenido información de inteligencia, y Zelenski afirmó que la falta de avisos se presentó a Kiev como un fallo técnico.





