Donald Trump tiene una piedra en el zapato con la Reserva Federal. Sus dirigentes se empeñan en ser independientes. El consejo de gobierno de la Fed decidió en septiembre subir los tipos de interés por primera vez en tres años en contra de su opinión. La decisión se produjo por unanimidad bajo el liderazgo de Kevin Warsh, el hombre elegido por el presidente estadounidense para gobernar el organismo.

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