El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ironizó este miércoles sobre la falta de la cúpula de mando de Irán, asegurando que se han eliminado tantos niveles de liderazgo en el país que ya “nadie quiere ser presidente de la República Islámica”, bromeando con que tal vez Washington llegó “demasiado lejos” porque ya no sabe “con quién hay que negociar”.

Además, el mandatario estadounidense aseguró que las personas que filtran información confidencial sobre operaciones militares a los medios de comunicación deberían “ser fusiladas”.

Fue durante un mitin de campaña celebrado en el estado de Arizona, previo a las elecciones de medio mandato previstas para el próximo 3 de noviembre, que Trump se refirió a las bajas sufridas por la cúpula militar y política iraní.

“Sus líderes de primer nivel han desaparecido. Eligieron un segundo nivel y también han desaparecido”, manifestó ante sus partidarios en en el condado de Mohave.

Luego agregó que “eligieron un tercer nivel y la mitad ya no están. Me hicieron prometer que no eliminaría a más y se lo prometí, pero ahora nadie quiere ser presidente de la República Islámica de Irán”.

De la misma forma, el líder republicano aludió con dureza a las filtraciones a los medios de comunicación sobre detalles operativos y horarios de ataques militares de las fuerzas estadounidenses, calificando a los informantes como “la escoria de la tierra” y sugiriendo que deberían ser ejecutados.

“En los viejos tiempos solíamos disparar a los filtradores. Cuando filtran la hora a la que vas a atacar a un país por motivos defensivos para evitar que obtengan un arma nuclear, deberían ser tratados de forma muy dura”, aseveró el jefe de Estado norteamericano.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el mitin de campaña celebrado en el estado de Arizona. Captura de pantalla.

En referencia a esto, Trump explicó que canceló una operación militar contra Irán tras descubrir que la hora exacta del ataque había sido filtrada a medios como el periódico The New York Times y la cadena televisiva CNN.

En un relato ante sus simpatizantes, tras consultar con su mando militar, el presidente de EE.UU. decidió abortar la misión en el último momento. “Llamé al general y le dije: ‘General, eso no es bueno, ¿verdad?’”, a lo que este le respondió que, aunque la filtración era negativa, podían “hacerlo de todos modos”.

Según expuso, después de aplazar dos días la operación, la ejecutó a la misma hora que había trascendido, confiando en que Teherán no esperara que se repitiera el horario filtrado.

En el plano estratégico, el mandatario estadounidense defendió las acciones en la región, al asegurar que las fuerzas navales de EE.UU. tomaron el “control total” del estrecho de Ormuz mediante lo que ha definido como una “muro de acero”.

Además, señaló que, a pesar del repunte en los precios del crudo derivado del conflicto internacional, su Administración trabaja para reducirlos de forma acelerada garantizando al mismo tiempo que Irán no tenga “ninguna oportunidad de obtener un arma nuclear”.

Por su parte, el Gobierno iraní respondió el martes a las advertencias de Washington asegurando que está preparado “para todos los escenarios” en caso de que se reanude una ofensiva militar a gran escala por parte de Estados Unidos e Israel.

Asimismo, desde Teherán se calificó de “inadecuada” la respuesta de la Casa Blanca a las condiciones planteadas para restablecer la navegación comercial y desbloquear el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.