El presidente Donald Trump recibió a su par chino Xi Jinping en una fastuosa ceremonia de llegada a la Casa Blanca el jueves por la mañana, dando inicio a una visita de dos días, que incluye una cumbre histórica entre Estados Unidos y China, aunque no se esperan cambios significativos.

El mandatario estadounidense dijo que Xi es el primer líder chino en realizar una segunda visita formal a la Casa Blanca y afirmó que ambos han “forjado una gran amistad” desde que Trump fue elegido por primera vez en 2016.

Trump señaló que esta es la primera vez que él y Xi se reúnen en la Casa Blanca. “Muchas cosas han cambiado desde la última vez que estuvo aquí”, dijo.

Por su parte, Xi afirmó que China y Estados Unidos “tienen la responsabilidad de promover el progreso humano” y dijo estar dispuesto a trabajar con Trump para “dirigir el rumbo de las relaciones entre China y Estados Unidos”.

“Debemos fortalecer la comunicación”, afirma, y añadió que “un diálogo sincero, profundo y sostenido puede fomentar la comprensión y la confianza mutua”.

En la noche, Trump ofrecerá una cena de Estado en honor a Xi. Sin embargo, las expectativas de avances en la resolución de las principales tensiones entre los dos países más poderosos del mundo son bajas. Estas incluyen una frágil tregua en la guerra comercial, el futuro de Taiwán, una arriesgada carrera por la inteligencia artificial y el apoyo de China a Irán y a la guerra de Rusia contra Ucrania.