Seguramente son jugadas que llevan chanfle. Porque de otra manera no se puede entender lo que está sucediendo en Nuevo León, de cara a la elección gubernamental de 2027. Antes de continuar permítame traer a colación los resultados del proceso electoral celebrado en 2021. Cuando Samuel García Sepúlveda vino de atrás, rebasó a las dos candidaturas favoritas y colocó a Movimiento Ciudadano al frente del Poder Ejecutivo.
De acuerdo a la estadística del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana, el total de votos emitidos en esta elección fue de 2’143,005, que representó una aceptable tasa de participación ciudadana de 51.14%. De los cuales, Samuel Alejandro obtuvo 786,808 sufragios, equivalente al 36.71 por ciento.
El segundo lugar fue para Adrián Emilio de la Garza Santos, de la coalición PRI-PRD “Va Fuerte por Nuevo León”, cosechando 598,052 votos, el 27.90% del total. Mientras que el panista Fernando Larrazábal Bretón, obtuvo 392,901 sufragios, equivalentes al 18.33%. Finalmente, Clara Luz Flores Carrales, de la coalición Morena-PT-PVEM-Nueva Alianza de Nuevo León, logró sumar apenas 300,588 votos, que representaron el 14.02% del total.
También traigo a colación los resultados de la elección senatorial de 2024, en la que Waldo Fernández González, siglado por el PVEM y registrado por la coalición “Juntos Haremos Historia”, ganó el escaño de mayoría con 853,038 votos, equivalentes al 33.96% del total. Mientras que Luis Donaldo Colosio Riojas, de MC, cosechó 807,209 sufragios, el 32.13%, suficientes para llegar al Senado por la primera minoría.
Con estos testimoniales en las urnas, la dirigencia nacional de Morena optó por enfilar nuevamente a Clara Luz Flores Carrales. Sí, la candidata del cuarto lugar en 2021. Como si tuviera la intención de perder la elección del Ejecutivo Estatal en 2027. La opción natural era el senador Fernández González. Como sucedió en nueve de los 17 estados. En los que postuló a ocho senadoras y a un senador. Suena lógico, por la presencia estatal de una elección celebrada hace dos años. Ya pasaron la prueba de las urnas.
Mientras que Luis Donaldo Colosio Riojas puso pies en polvorosa y marchó a buscar la gubernatura de Sonora, cuando su trayectoria política la tiene en Nuevo León. Tal parece que el ex alcalde de Monterrey no quiso enfrentar a de la Garza Santos, con todo y el capital que representan los votos de su elección senatorial. O bien, la dirigencia de Movimiento Ciudadano dejó en manos de Samuel Alejandro la ecuación política de su propia sucesión.
Va contra toda lógica el escenario anterior. Simple y sencillamente no tiene sentido. Es un absurdo que Morena impulse a la misma candidata perdedora de 2021. Y que MC saque de Nuevo León a su mejor carta, para argumentar en Sonora su “ius sanguinis”. Recordemos que Samuel García Sepúlveda era senador cuando fue postulado a la gubernatura. Que alguien me explique, diría el personaje de Eugenio Derbez, “Hans Pujenhaimer”.
Las únicas decisiones sensatas que se han tomado en Nuevo León, son la postulación de Adrián Emilio de la Garza Santos, alcalde de Monterrey. Ya demostró su torque hace cinco años. Que confirmó ganando la alcaldía de la capital. Y el anuncio de que el PAN va en alianza con el PRI. La suma de sus votos en 2021 superó los obtenidos por MC: 990,953 vs 786,808.
Tatiana Clouthier Carrillo tiene razón en estar muy molesta con la decisión de la dirigencia nacional de Morena. De las 17 “Coordinaciones Estatales para la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional”, la única que no cuadra es la de Nuevo León. En donde las últimas elecciones de corte estatal, como la gubernatura y las senadurías, la dispersión del voto ha sido la constante. Ningún partido ha ganado con al menos el 50 por ciento.
¿Qué arreglos hay tras bambalinas? ¿Por qué dejar fuera las candidaturas más competitivas como Waldo y Mijes? ¿Por qué un senador de Nuevo León va por la gubernatura de Sonora? Son más las dudas que las certezas, en un estado en donde el PAN se desfondó y terminó como patiño del PRI que, como el Ave Fénix, parece resucitar de sus cenizas. De ahí la convocatoria que tuvo el informe del alcalde regiomontano.




