Víctima de violencia de género y con dos hijos menores a su cargo. De nada le sirvió a Natalia Zakharova el decreto de vivienda que el gobierno español aprobó el miércoles, en el que se prohibían los desalojos a personas vulnerables sin alternativa habitacional. La mujer que escapó de Moscú con su familia en junio de 2022 fue desalojada este jueves del departamento en que vivía en Barcelona, solo un día después de la muerte de Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años que encendió las protestas por la crisis de la vivienda en España.

Según informa el diario El País, la mujer se quedó en la calle después de que la comitiva judicial ejecutara el lanzamiento a las 14.00 horas de este jueves. La única solución que le han ofrecido por ahora es que la familia acuda al Centre d’Urgències i Emergències Socials de Barcelona, un recurso que solo abre de 20.00 a 8.00 horas. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) explicó que la propietaria del inmueble es una mujer de avanzada edad “con un compromiso hipotecario y con riesgo de vulnerabilidad”.

Desahuciada en Barcelona una mujer vulnerable con dos hijos menores un día después de la muerte de Maricarmen. Natalia Zakharova, víctima de violencia machista, se queda en la calle sin alternativa habitacional https://t.co/7nkK8TAmHm

— EL PAÍS (@el_pais) October 8, 2026

Natalia había puesto sus esperanzas en el texto que el miércoles publicaba el Boletín Oficial del Estado y que establece “un régimen de suspensión de los procedimientos de desahucio de personas vulnerables sin alternativa habitacional”. Estaba dispuesta a abandonar la vivienda, que pertenece a una particular, pero no quería hacerlo sin encontrar antes un lugar al que ir. Pero los servicios sociales le confirmaron el lunes pasado que no tenían ninguna opción disponible más allá del centro de emergencia, que no se considera una alternativa “digna y adecuada” con el nuevo decreto, detalla el periódico español.

El Ayuntamiento de Barcelona asegura que intentó mediar con la propiedad, pero no tuvo éxito. Natalia ha intentado encontrar una vivienda por su cuenta, pero cobrando un Ingreso Mínimo Vital de 1.500 euros y dos hijos a su cargo, nadie ha querido arrendarle una. El precio medio mensual del arriendo en Barcelona es de 1.137,4 euros al mes, según la Secretaria d’habitatge de la Generalitat de Catalunya.

Natalia pagaba un arriendo de 1.200 euros al mes que dejó de abonar a finales de 2024. Antes de eso, en 2022, tuvo que huir de Rusia. Protestó contra la masacre de Bucha que el Ejército de su país perpetró en la ciudad vecina a Kiev al principio de la invasión de Ucrania y sufrió represalias por ello. La mujer tiene a sus dos hermanos en Bucha.

Sobrevivió después a la violencia machista de su exmarido, sobre quien pesa una orden de alejamiento. Con dos hijos de 14 y tres años a su cargo y un trabajo esporádico de limpiadora, no podía hacer frente al arriendo, destaca El País.

Natalia buscó ayuda en los servicios sociales. Al principio obtuvo una ayuda de 270 euros al mes, que después se amplió a 300. Pero cuando se celebró el juicio por violencia de género y su exmarido fue condenado a pagarle una pensión, le retiraron la ayuda. Él sólo pagó dos meses. Natalia se vio de nuevo ante el abismo y a finales de 2024, dejó de pagar el arriendo.

La mujer, que sufre un “trastorno mixto de depresión y ansiedad”, según su médico, se puso a temblar con el desalojo. A su lado, su hijo menor de 14 años, que también padece un “elevado estrés emocional”, de acuerdo con su psiquiatra, se quedó mudo. Su otra hija estaba en la escuela.